Dijo que los dejaría cuando naciera el bebé, dejó de fumar un par de meses, luego volvió a fumar por la noche e intentaba que yo no lo pillara, luego ya ni disimulaba ni nada y ahora lo acabo de ver liandose un porro al mediodía. Se cree que es un adolescente de 17 años y tiene un hijo de 8 meses. Me da rabia porque cuanto más fuma más pasa de su hijo, y si cuidara de él podría tener cualquier accidente porqué esta cuidando de un bebé.
Al nacer el bebé lo valoraba más, estaba feliz con su niño y a todo el mundo le hablaba de lo gracioso que era, ahora que mi hijo se va haciendo mayor y empieza a dormir mejor y a dejarnos más tiempo no hace más que quejarse de él cada vez que le preguntan sus amigos. La culpa no la tiene mi hijo, la tiene él que al ir todo el día emporrado no tiene ganas de hacer nada y todos le estorbamos.

Es imposible hacerle entrar en razón y convencerle de que necesita ayuda, más que nada porqué a el le gusta esa vida, ese rollito de porrete amigos y risas. Solo que ahora con un bebé todos los marrones me los como yo y el pasa de todo, y lo peor, que dijimos que le daríamos toda la atención del mundo a nuestro bebé y solo se la estoy dando yo, a su padre ya ni lo mira.
Estoy harta, cada vez que intento hablar con él sobre el tema, en un tono sumiso total por si le sienta mal, se enfada muchísimo y se siente atacado.
Es imposible hacerle entrar en razón.