Mira, no tengo críos ni perros pero sí gatos. Uno de ellos tiene una manía terrible con mearse fuera de su caja aleatoriamente, jodiéndome parquet, marcos de puertas, etc (lo cual acabará suponiéndome un gasto tremendo y/o problemas con el dueño del piso). Me desquicia, pero ahí está, lleva 10 años conmigo. Sí, alguna vez se me ha pasado por la cabeza muy brevemente darlo en adopción y, aparte del remordimiento que me da pensarlo siquiera, pienso en si quien lo adoptara tendría la paciencia que tengo yo con él o si, por el contrario, se desharían de él a la mínima. Si yo no fuera capaz de aguantarlo, por qué debería pensar que otros sí lo harán.
Con esto quiero decir que, así como vosotros le veis muchas pegas a su comportamiento y queréis deshaceros de él, ¿creéis que quien lo adopte lo aceptará? A ver, los motivos que das a mí no me parecen suficientes para deshacerse del perro, pero no estoy en tu situación y probablemente falten matices en tu texto. Solo pensad si de verdad creéis en las posibilidades de que encuentre un buen hogar.