Reproducimos un testimonio que nos llega [email protected]
Mi mujer llevaba seis años sin trabajar fuera de casa; seis años en los que hemos tenido dos niños y ella se ha quedado criándolos y cuidando de ellos y de la familia. Como ya son más mayores, van al cole y le dejan más tiempo, hace unos meses empezó a trabajar en una óptica. Trabaja tan bien y resuelve tanto la papeleta al jefe, que este pensó que ya que estaba podía hacer un curso de audiología, pagado por la empresa, y así él podría abrir una cabina para ese fin en su óptica, con lo cual tendría el monopolio de la salud de los ancianitos de los pueblos de alrededor.
Ella no lo tenía muy claro, porque qué necesidad de meterse en berenjenales, si solo quería estar tranquila en la recepción de la óptica y vendiendo gafas. Pero bueno, no deja de ser una buena oportunidad para seguir creciendo y tener más salidas laborales, que nunca viene mal, así que entre unos amigos y yo la terminamos por convencer con que no perdía nada por hacerlo y ganaba formación extra.
Es un curso de una plataforma privada, a través de una universidad privada, que se hace íntegramente online. De manera que es perfecto para ella, porque lo puede hacer a su ritmo, sin presiones. Pues resulta que no está siendo así. Ella está agobiadísima desde que empezó a hacerlo. No vive más que para el curso, se acuesta tarde por las noches por estudiar y evita todas las reuniones sociales que no son imprescindibles. Hasta tal punto que vinieron a vernos nuestros amigos hace unas semanas y ella no salió ni a saludarles, porque estaba estudiando para los exámenes, ¡en los tres días que estuvieron! No fue a ninguna de las cenas que organizamos, ni a ninguna comida, pero es que ni siquiera cuando pasaban a buscarme a mí por la puerta de casa fue capaz de salir. Nuestros amigos, claro, se han mosqueado un poco. Una cosa es no ir a los eventos porque no tienes tiempo, otra es ni siquiera saludarlos cuando llevábamos sin vernos más de medio año.
Llega a tal extremo su agobio que se ha pedido una semana de sus vacaciones para hacer los exámenes. Son tres exámenes y son tipo test. Y son de un curso online de una academia privada…no sé cómo expresarlo, pero vamos, que puedes hacer los exámenes con el temario delante y sin tiempo. Hasta su propio jefe le dice que no se lo tome tan en serio. Yo no sé cómo decirle que no se agobie tanto, que estos cursos están pensados para que todo el que pague el curso los apruebe haciendo el trabajo continuo que se pide… Está tan metida y obsesionada que me da miedo decírselo a las claras.
Un día se lo comenté entre risas, quitándole hierro al asunto y se enfadó muchísimo porque pensó que le estaba diciendo que lo que estaba estudiando no valía para nada y que se lo iban a regalar. Además, me dijo que lo que en realidad yo quería era entorpecer su vuelta al mercado laboral, que la quería encerrada en casa, como una esclava, sin ocupación, sin aficiones y solo dedicándose a mí. No era esa mi intención, pero se lo tomó tan mal que me tiene acobardado con el tema, no me atrevo a decir ni pío; pero es que además, también estoy angustiado, no me gusta verla tan obsesionada y encerrada; no me gusta que no quiera salir de casa, que no quiera ver a nuestros amigos o parar para comer y desconectar un rato, encima con algo que ni le va ni le viene.
Yo estoy encantado con que vuelva a trabajar y recupere parte de su vida. Es cierto que para mí era comodísimo llegar y tener todo lo doméstico resuelto, pero entiendo que ella está harta y necesita vida más allá. Por otro lado, siempre la he animado a estudiar todo lo que ha tenido que ver con su área (hizo bellas artes, nada que ver con su trabajo actual), porque entiendo que es su pasión y su vocación y, como dije toda formación suma, pero la verdad es que este curso nos está costando lágrimas y, sinceramente, creo que no merece la pena. No quiero decirle que es una chorrada, aunque en realidad lo veo así. La verdad, espero que termine pronto los exámenes y podamos volver a conseguir una cierta normalidad en casa, porque veo que esto va a traer cola.