Hola a todos. Me gustaría que me dierais algún tipo de ánimo para sobrellevar esta situación porque, de verdad, está pudiendo conmigo.
Mi mujer está en su séptimo mes de embarazo de nuestro segundo hijo; tenemos una de casi cinco años y, mientras lo gesta, está preparando las oposiciones de profesora de secundaria para Matemáticas por la única y exclusiva razón de que es la única de sus amigas que no la tiene aprobada.
Ella es arquitecta, tiene un buen trabajo y un casoplón hecho por ella misma, ya que sus padres tenían un terreno que le han cedido.
Aunque aprobase, con dos hijos, uno recién nacido, no se iría a donde la destinasen por razones obvias, pero está que se la come el estrés, algo malísimo en el embarazo y que, además, por supuesto paga conmigo.
Si fuese porque de verdad desea esa plaza y desea trabajar de ello, no tendría ningún problema, pero es que sé que sacarse esta oposición es únicamente por una cuestión de ego y nada más, porque luego no va a ejercer ni nada; es únicamente por el hecho de no sentirse inferior a sus amigas, y yo ya me estoy hartando porque hay otras cosas más importantes que descuida, entre ellas nuestra relación y, en muchas ocasiones, la atención de su hija e incluso su propia salud por esto.
Me encantaría que se diera cuenta de lo que tiene, pero me temo que, hasta que no se presente al examen y apruebe, si es que aprueba, no va a conseguir salir de esta dinámica tóxica que la envuelve.
¿Algún consejo? Muchas gracias.
