Hola Paul, mi situación es muy similar a la tuya. Desde hace 35 años, la forma de tener sexo es la siguiente: se queda quieta como una muerta esperando a que yo llegue al orgasmo, pero la veo con ese interés que se me quitan las ganas y casi nunca acabamos (además se enfada conmigo porque me desaparece el ánimo y me es imposible llegar). Le digo que no puedo y media vuelta, cada uno a su lado de la cama (porque siempre tiene que ser en la cama).
Sólo empezó ella una vez que llevábamos cuatro meses sin tener sexo, pero ya está, empezó dando besos pero luego se quedó es modo estrella de mar. Siempre igual. Hemos hablado infinidad de veces y pasa como cuando va a empezar un nuevo año: todo son propósitos, como con el gimnasio, dejar de fumar, escalar el Everest, pero nada de nada. Todo se queda en palabras bonitas.
Nunca se ha acercado ella para nada, ni me ha tocado de forma picaresca, ni me deja a mí tocarla, hasta me siento culpable si la toco. Las pocas veces que lo ha hecho (tres a lo largo de toda nuestra vida juntos) me he sentido tan mal que la he aparatado de mi lado. Me he sentido muy mal porque sé que a ella no le sale del corazón y prefiero que no lo haga forzada. Ahora el único sexo que tenemos es dormir cojidos en invierno. De vez en cuando me monta dramas terribles diciendo que no la quiero, que no me acerco a ella y cosas así. Hablados durante horas por la noche haciendo nuevos propósitos pero luego todo sigue igual.
He eliminado de mi vida cualquier hobby que implique tener una parte de la casa ocupada (una mesa en el patio), a ella no le gusta nada de nada llegar y ver la casa «desordenada». Ahora que tengo mucho tiempo libre, me dedico a estar sentado delante del ordenador como un tonto.
Para aquellas que dicen que no le hago caso y que debería poner más de mi parte: Yo limpio el piso, hago la colada, plancho la ropa, hago la cena (no viene a comer), voy a buscarla al trabajo, le hago masajes para que se relaje, hago de psicólogo con los problemas de su trabajo, en fin, no sé qué más debería hacer. Igual si le busco un amante esté más contenta.
Hay muchas más cosas que podría escribir, pero el cerebro tiende a eliminar los malos recuerdos.
A estas alturas de mi vida, por lo que he leído y me han contado mis amigos, he llegado a la conclusión de que todas las mujeres están programadas de la misma forma, así que asúmelo, no hay psicólogo que te pueda ayudar, ni remedios mágicos, las mujeres son así.