Es un vago, pero muy vago. Y las que te vienen con el discurso de la empatía y la salud mental, okey, pero no es justo lo que está ocurriendo.
El problema del curro lo tiene el, y te pone a ti el marrón de decirle: si, déjalo y se feliz y yo asumo los gastos. O bien, no sigue ahí machacándote la moral porque “no te dejo dejar el curro”.
Si quiere dejarlo, tendrá que ser el quien propone la solución. Es decir, si te viene con el llanto yo le diría: vale déjalo, pero que has pensado para seguir pagando el alquiler? Es que no te puede poner a ti la carga de “lo dejo o sufro”. Es cruel y egoísta. Debe hacerse cargo de sus decisiones y consecuencias. No eres su madre.