Hola a tod@s,
Lo primero que voy a decir es que sé perfectamente que lo mejor que ha podido hacerme fue dejarme, pero de verdad, estoy muy hundida. Sé también que no es normal que esté así, por lo que creo que tengo una dependencia emocional muy tocha. Empiezo ya, que va para largo.
Conocí a Manuel en marzo, cuando nos presentó un amigo en común llamado David (amigo mío de años y compañero de trabajo, y su mejor amigo)

La primera vez que me dejó fue porque no hacíamos más que pelear, yo le exigía cosas que considero mínimas y él no era capaz de siquiera intentar dármelas. Muchas veces me dejaba con la palabra en la boca porque se iba en medio de la discusión o dejaba de responderme y miraba para otra parte. La discusión más fuerte que tuvimos fue a raíz de pillarle una mentira muy tocha. Le sonó el móvil una notificación de facebook messenger, con el sonido tan característico de esta aplicación. Pues bien, le digo de broma “¿cómo te llamas en facebook? para agregarte porque no te tengo» a lo que él me responde que no tiene Faebook. A partir de ahí llegó el tsunami, literalmente, porque fue mentira tras mentira. Su excusa fue primero que el movil sonaba así cuando activaba el wifi, luego que él no tenia facebook, luego que tenía pero no lo usaba (mentira también) Yo puedo aseguraros que le vi usando messenger, hablando con gente y además un día antes de esa discusión. Como él no cedía le dije que abriese la app y me dijera de cuándo era su ultimo chat, cosa que le ofendió y obviamente no hizo, alegando que era su intimidad y no tenía por qué darme esa información.
Pues bien, después de eso ( y por más peleas derivadas del hecho que yo no podía recuperar la confianza) me dejó y quedamos en ser amigos.
A los pocos meses volvimos, dejamos zanjados varios temas e intentamos que funcionase. La fecha en la que volvimos coincidió con que David dejo de hablarle por discusiones varias que habían tenido, pero yo no le dí mucha más importancia, pues no quería malpensar.
Un día hablando con David este me suelta “estás segura de que te quiere de verdad? ya veremos si cambia cuando vuelva a hablarse conmigo” y, os prometo que yo creí que era un comentario hecho desde el despecho porque creía que le había robado a su mejor amigo, pero SORPRESA! estaba equivocada.
Cuando Manuel y David retomaron la amistad vi cómo poco a poco, todo lo que mi novio había “cambiado” iba desapareciendo. Empezaba a volver a tratarme más fríamente, me dejaba de lado para jugar al ordenador con su amigo, con su correspondiente mentira pues a mí me decía que se encontraba malo, cuando yo sabía que esa no era la razón por la que cancelaba los planes. Pues bien, no sé si fue sugestión o qué pero ese comentario no hacía mas que darme vueltas y vueltas en la cabeza y yo no hacia más que ver cómo poco a poco todo el esfuerzo que había hecho para cambiar se desvanecía.
Un día descubrí que tenía puestas las notificaciones en instagram para que le avisase cuando alguna chica de las que seguía subía un post o una historia. Si fueran amigas suyas lo podría llegar a entender pero las chicas a las que sigue son las que conoce en juegos como el LOL y con las que habla un mínimo para conseguir su instagram o derivados y que, casualmente, suben fotos muy sugerentes. Pues bien, yo le comenté que esto me molestaba y que me parecía una falta de respeto, a lo que él respondió que no entendía que yo lo viera así y que no era para tanto, que si yo hiciera lo mismo a él no le molestaría. Yo, por tonta, no saqué más el tema y me guardé para mí todo lo que sentía por miedo a ocasionar una discusión peor.
Otro ejemplo de feos que me hizo fue el dejarme sola en un viaje que mi padre (muy enfermo de cáncer) quería hacer y que yo, al no sentirme cómoda con la situación porque mi relación con mi padre no es muy buena y no me gustaba verle tan malito, no quería hacer sola. Pues le pedí que me acompañase y él me dijo que no, que no pintaba nada ahí.
Sin duda lo peor son sus palabras. Últimamente no hacia más que repetirme que le sacaba de quicio, golpeando el volante o el colchón con rabia. Según él, le saco de quicio al preguntarle más de una vez por cosas de las cuales espero una respuesta. Por ejemplo, si le hacia una pregunta y me respondía “porque no” o “no lo sé” yo le decía que necesitaba más que eso, que no me conformaba con esas respuestas. Pues él se enfadaba muchísimo y me decía que dejase de insistir, que era así porque sí y que él no iba a cambiar. De verdad que no había cosa que me doliera más que su reacción y esas palabras, yo no pedía nada del otro mundo, solo una respuesta…
Y muchas más cosas, cosas pequeñas pero que me hacían mucho daño.
Esta ultima vez que me dejó me dijo que era porque estaba harto de escucharme y que estaba mejor solo que teniendo que aguantar todo esto. También me dijo que lo hacía porque él era gilipollas y sabía que el problema lo tenia él pero que no iba a cambiar.
No sabéis lo destrozada que estoy, me siento utilizada, menospreciada y muy mal anímicamente. Me he hartado a llorar todas estas fiestas porque me parece injusto, yo le di todo mi amor y él nunca me quiso, si me quisiera habrá hecho algo para cambiar. Siento que jugó conmigo, que se aprovechó de mí y que todo lo que vivimos fue una mentira.
Por favor decidme que no exageraba con las discusiones, que no mandé a la mierda mi relación por tonterías, que yo tengo razón e hice bien en enfadarme y decírselo.
Gracias!