Llevo con un chico dos meses. Nos enamoramos el primer día y desde entonces siempre he dormido en su casa, excepto cuando alguno de los dos ha estado fuera por trabajo. Él tiene un hijo de 14 años que vive con él semana sí, semana no. Rápidamente me lo presentó, ya que le comentó que se iba a esquiar con una amiga y su hijo pidió que nos presentase.
Cuando su hijo está en casa, yo tengo la intención de quedarme a dormir en la mía, pero es su hijo el que me pide que vaya a casa. Nos llevamos genial. Sé que todo esto parece una locura, pero ha surgido así. Creo que ambos nos hemos dejado llevar.
El caso es que llevo dos meses quedándome allí, pero por la mañana me voy a mi casa. Alguna vez me ha dicho “quédate en la cama” y me ha dejado la llave. La primera vez pensé que ya me la dejaría para siempre. Yo se la devolví sin que me dijese nada y él la cogió. No es que quiera mudarme a su casa, yo tengo la mía, pero claro, estoy cansada de estar todo el día con la maleta.
Así que voy a hablar con él y decirle que la situación es muy incómoda para mí y que quiero dormir en mi casa, ya que tengo todas mis cosas aquí, aunque tenga que renunciar a vernos todos los días, porque yo pongo mucho de mi parte.
Sé que su hermana y su madre no están contentas con la relación porque ya ha tenido tres relaciones con las que ha convivido (cinco años, dos años y tres años y medio) y piensan que no es bueno para su hijo. Es lógico y normal. Incluso yo dije que no me parecía buena idea conocerlo tan pronto.
La cosa es que yo viajo mucho por trabajo, entonces a la vez conocer a su hijo me permite pasar más tiempo con su padre, porque si yo me voy una semana a trabajar fuera y a mi vuelta está su hijo en casa, estaríamos sin vernos dos semanas. Pero a la vez me da la sensación de que no les gusta nadie para su hijo. Conocí a su hermana de copas y no me habló en toda la noche, una borde de cuidado.
Yo no quiero mencionar lo borde que fue su hermana conmigo, es su familia.
Él me trata genial y nos queremos. Yo nunca me había enamorado así, nadie me había cuidado así nunca. Sé que todo parece una locura. Somos personas con vidas estables: él es ingeniero y tiene un buen trabajo, yo soy relaciones públicas en una empresa francesa. Simplemente nos hemos dejado llevar.
Voy a tener una conversación con él sobre la decisión que he tomado de pasar más tiempo en mi casa aunque tengamos que separarnos más. Me gustaría saber más opiniones. Mis amigas me han dicho que me entienden, pero son mis amigas, y me gustaría tener opiniones externas.
(corregido por wls para facilitar su lectura)
