Hola a todas! Adelanto que esto no es un episodio de gordofobia.
Llevo 3 años de relación con mi novio y este año nos fuimos a vivir juntos.
Todo iba bien hasta que me di cuenta de algo que me tiene inquieta: la compra del mes dura apenas dos semanas.
Cuando nos levantamos a desayunar, es incapaz de hacerse un café con un sándwich. Su desayuno es como una cena y el almuerzo igual. Pero lo más extremo es que no puedo comprar una botella de soda, pues una botella FAMILIAR la bebe en menos de 1 día. O sea, 3 litros de Coca-cola o Pepsi que se va en un chasquido.
Le comenté que debía moderarse para comer, porque tampoco somos millonarios como para estar comprando dos veces la mercadería del mes. Pero él insiste en que así es su estómago y que no puede comer de otra forma. Que siempre se ha alimentado de esta manera y no piensa cambiar.

Él no consume estevia ni endulzantes, le dan asco, así que el azúcar es su mejor amiga. Un kilo dura una semana con suerte, porque son 6 cucharaditas en el té y 7 en el café.
La gota que rebalsó el vaso fue esta mañana. Al levantarme a desayunar, me di cuenta que no había leche (había comprado una bolsa de leche en polvo) ni huevos. Le discutí que cómo diablos podía beberse 900 gr de leche y 24 huevos en una semana.
Si bien no está gordo, no sé si su salud dirá lo mismo. Tampoco quiere ir al médico, menos voy a actuar como si fuera su mamá para obligarlo a ir.
No sé qué hacer. Me preocupa la economía del hogar y su posible diabetes.
¿Alguien más ha pasado por esto?