Entiendo cómo te sientes y es difícil de explicar. También tuve ese sentimiento desde la adolescencia hasta varios años más y era peor en algunos momentos, especialmente de estrés o donde vivía una vida que no era la que profundamente anhelaba, aunque creía que sí.
Te voy a contar mi experiencia, para mí lo más importante fue encontrar su origen, que no era uno solo, sino una combinación de varios factores, así que hice de todo, te cuento aquí. No digo que sea la receta, pero quizás algo te sirve :)
1) Terapia: punto difícil, considerando que hay miles de enfoques psicológicos y que también cada profesional le pone de su cosecha a la cosa, hay que encontrar el que a ti te haga sentido, con quien hagas click, no importa si es gestalt, psicoanáisis, que mezcle reiki, palo santo o bien algo más alternativo, o ambas, yoga, sonoterapia, lo que sea que te haga sentir alivio. No todos los profesionales ni técnicas son para todos los casos.
2) Revisión bioquímica y hormonal: la primera es fácil, la mayoría de los docs la miran y es asegurarte que tus parámetros estén bien: hierro, vitamina D, B12 etc… porque hasta la más mínima alteración de cualquiera de ellas, te puede mandar al abismo. Lo segundo, hay pocos docs que lo miran, pero una alteración en el ciclo, en la progesterona por ejemplo, te puede mandar al abismo y terminan tratándote con antidepresivos cuando el problema no es la serotonina.
3) Autoconocimiento: ¿qué te gatilla ese sentimiento?, ¿en qué momentos se desencadena y cuándo se aleja?, ¿en qué piensas cuando llega?. Es un poco pillarse cuando una va hacia ello en lugar de estar ya allí sin saber por qué. Me leí muchísimos libros de psicología, novelas, autoayuda etc… algunos fueron buenos y otros no… tomé lo que hacía sentido.
4) Compasión: a veces somos muy exigentes con nosotros mismos, nuestro peor verdugo. A veces nos tratamos peor que cualquier otra persona o nos repetimos cosas que nos dijeron cuando niños, hay que mirar cómo se habla uno a uno mismo.
El vacío quiere decir algo, está ahí por algo. Por mucho tiempo traté de escapar de él con actividades, estudios, trabajo, pero así no funcionó, eso solo me entretuvo y me desconectó aún más.
Mucho ánimo, un abrazo!