¡Hola chic@s! Hace mucho que os leo y creo que nunca he publicado ningún debate porque he podido ir solventando mis problemas poco a poco. Os pongo en situación (aunque el título es muy aclaratorio):
Peso al rededor de 90 kilos y mido 1’68. He tenido sobrepeso desde los 6 años en los que mi familia por parte paterna se dedicaron a cebarnos cual lechones. Así que, llevo desde los 6 intentando bajar de peso hasta mis 25 años. Cuando os descubrí dejé de pensar en las dietas y me centré en cambiar mi estilo de vida por mi misma (ejercicio, comida sana, aceptar mi cuerpo en el proceso…), y todo iba bien. Adelgacé 20 kilos. PERO, desde hace casi un año perdí la motivación. Me quedé sin trabajo, sin terminar del todo la carrera y con tanta mierda dejé de hacer ejercicio y me zambullí de nuevo en la espiral de comida poco sana. No me he vuelto a pesar, pero por lo que se ve habré engordado 15 kilos seguramente.
Total, que desde hace un par de semanas, llevo intentando encarrilar mi vida de nuevo a como lo estaba llevando antes, animándome a terminar las cosas y a pensar en la alimentación como combustible y no como vía de escape. ¿Cuál es el mayor problema? Que tengo un padre que se la sopla. Yo tengo un problema grande con los dulces, y él también. Solo que él no está gordo y se la sopla aunque tenga el azúcar por las nubes. Durante toda mi vida ha sido siempre la lucha interna con él sobre esto. Siempre me pone delante lo que más me gusta y me lo ofrece como mínimo 4 veces hasta que me cabreo. Ayer noche decidí que hoy iba a ser el gran día de comenzar definitivamente mi vuelta a mis metas, y acabo de encontrar que mi padre ha ido a comprar TODO lo que más me gusta en bolsones de dulces. Le he gritado que esa mierda la guarde en su despacho y que no me la deje a la vista (macho, es como dejarle droga a un drogadicto a plena vistaaa), y cuando me estoy yendo escucho que le dice a mi madre «yaya, luego entrará de todas formas y cogerá». En serio…Estoy super frustrada. No sé qué más hacer, estoy cansada y a mi madre le pasa lo mismo porque no hay manera de hacérselo entender.
Siento el parrafón, pero es que ahora mismo estoy en mi cuarto llena de frustración y lo único que se me ocurre es que ojalá pudiera independizarme para tener más el control sobre lo que se compra. En fin, gracias por leerme y si tenéis algúna técnica ninja que me ayude a restarle importancia a esto lo agradecería. Un beso y abrazo a tod@s.