Estoy un poco en shock con lo que acabo de descubrir; os pongo en situación para que se me entienda.
He sido madre hace unos cuantos meses y tengo una cámara puesta en el salón para el bebé y, de vez en cuando, para vigilar a mi perro.
Muy bien, mi padre tiene la rutina de ir todas las mañanas a mi casa, ya que está jubilado y yo estoy trabajando, para pasear al perro y dar una vuelta en la guardería siempre que su nieto necesite algo.
No le he contado que tengo la cámara en mi casa porque la utilizo únicamente para cuando está el niño o cuando me apetece ver al perro. Es decir, que por la mañana la dejo en el salón, que es donde el animal suele pasar más tiempo.
Pues el otro día me da por abrirla y mi sorpresa es que me encuentro a mi padre con una mujer desconocida en el salón de mi casa, charlando tranquilamente en el sofá.
De primeras no me siento muy bien porque me podría haber avisado y yo, sin ningún problema, le doy permiso para que suba a mi casa a quien quiera si es que ha tenido cualquier percance o es una conocida suya, pero no tengo ni idea de quién es y, para más inri, lo peor fue lo que vi a continuación: empezaron a liarse.
Yo, en un primer momento, no me lo podía creer, pero cuando ya llevaba varios minutos viendo aquella escena decidí quitar la cámara por lo grotesco del asunto y no volver a encenderla porque me daba pánico lo que me podía encontrar.
Sí, señores, mi padre está casado con mi madre y se estaba llevando a mi piso a una mujer, que sepa Dios quién es, para trincársela. No sabía que tenía cámara puesta y yo tenía en la cabeza que únicamente iba a pasear a mi perro.
Maldigo el momento en el que he visto semejante escena; ojalá no lo supiera y, de verdad, malditas cámaras. Vivía muy feliz en la ignorancia y ahora me veo en la obligación moral de contárselo a mi madre y de enfrentarme a mi padre. Va a ser algo muy desagradable, pero no me queda más remedio que hacerlo porque desde que lo he visto no soporto llevarlo dentro.
Me parece de tener muy poca vergüenza, ya no solamente por los cuernos, sino también por usar la casa de su hija para eso, pensando que no me iba a enterar… En fin.
No sé qué pensaréis vosotros, pero yo lo que veo más ético es contarlo, porque no me quiero guardar algo así, aparte de que no hay ninguna duda…
En esa cámara no se queda grabado lo que se ve, es únicamente en directo, pero vaya, dudo mucho que se vaya a atrever a mentirme en la cara.
Agradezco cualquier consejo que me podáis dar y que me haga sentir mejor. Muchas gracias.
