Hola foreras, creo que más que consejo, busco desahogarme, porque sé que mi problema no tiene solución y lo único que puedo hacer es terapia.
Mi padre y yo siempre hemos estado muy unidos sobre todo por nuestra afición deportiva. Cuando con 32 años (ahora tengo 41) estuve soltera por primera vez en mucho tiempo y tuve más tiempo libre, él me animó a salir con su grupo, en el que hay gente de todas las edades y en el cual me integré enseguida, compartiendo años de actividades maravillosas y amistades profundas, siempre con mi padre incluido; han sido años muy buenos para mí y creo que para todos.
Pero en los últimos 2 años mi padre ha cambiado, tanto que desearía poder volver atrás en el tiempo y no involucrarme tanto en su entorno, solo por poder evitarlo a dia de hoy.
Siempre ha sido una persona de caracter fuerte, muy acostumbrado a ser lider, que la gente le siguiera, de lo suyo sabe mucho y siempre se ha dedicado a formar a gente y ha tenido mucho tirón social. Por otro lado siempre ha tenido también mucho éxito entre mujeres más jóvenes, tanto estando casado con mi madre como una vez separado. Entre estas conoció a la que califica como la mujer de su vida, una chica estupenda pero 20 años menor, que cuando la diferencia de edad empezó a notarse más, decidió romper con él, y aunque me pareció un poco egoista, no puedo culparla, la entiendo, en pocos años sería una mujer todavía joven teniendo que atender a un anciano que no es su padre, que de hecho había fallecido ya.
Aquí fue cuando todo se empezó a torcer, la pérdida de esta chica le agrió mucho el carácter, o simplemente el perder la felicidad que ella le daba hizo que solo quedase acritud y esta fuera más evidente. Poco después mi abuela falleció y él, que vivía con ella, tuvo que volver a vivir con mi madre en la casa familiar, por malas decisiones que no vienen al caso; la cosa es que mis padres no se soportan, así que volver allí le amargó todavía más. Ese cambio de carácter ha hecho que la gente ya no le siga, ya no le busque ni tenga tan en cuenta su conocimiento, que por otra parte va quedando desfasado, y eso hace que él cada vez esté más resentido y, si no le hacen caso, se pone muy desagradable y ofensivo, quiero pensar que sin darse cuenta.
El resultado de todo esto es un señor de 73 años al que nadie aguanta, que solo habla para imponer su criterio y jamás está abierto a un debate cordial ni se interesa por las cosas de los demás, ni siquiera por las mías, serias o no; que está siempre enfadado y quejándose por todo. Le molesta mucho, por ejemplo, que la gente levante la voz, y si en el grupo algún día nos juntamos muchos y hay revuelo de risas y alegría se pone muy desagradable, os podéis imaginar el ambiente que se crea, y este es solo un ejemplo de muchos, no terminaría el texto nunca. Lo peor es que él no ve la realidad, la interpreta a su manera y se carga de razón, es de esas personas que se inventa cosas y las asume como ciertas, por lo que es imposible hablar con él para hacerle reflexionar, y sí, lo he intentado.
Mi pareja actual, que también es del grupo, y yo cada vez evitamos más las actividades conjuntas; cuando estamos solo con él lo vamos capeando, es tolerable, pero cuando estamos con el resto es una batalla cosntante, es estar en tensión esperando el momento desagradable para intentar paliarlo un poco y que no incomode tanto a los demás, me siento un poco responsable de él aunque sé que no debería. Pero él se empeña en que pasemos más tiempo con el grupo y ya no sé cómo esquivar la bala. También intenta incluirse muchas veces en nuestros planes, venir a vernos todos los fines de semana con la excusa de ayudarnos con la casa, y ya ha comentado varias veces que cuando vivamos en ella definitivamente (la acabamos de comprar) se quedará a dormir a menudo; incluso al contarle que en verano haremos un viaje con mis amigas y sus parejas, sugirió venir también, porque conoce mucho el sitio al que iremos; me pareció desproporcionado.
Sé que soy yo la que tengo que frenarle, en eso y en todo, no dejar que nos invada, pero solo pensar en pasarme así los próximos 10 años, o más, se me come la ansiedad. Está claro que llegará un momento, cuando sea más mayor, que tendré que ocuparme inevitablemente de él, es ley de vida y lo tengo asumido, pero precisamente por eso agradecería infinitamente que ahora que es independiente, lo fuera también a nivel social.
Y aunque sé que esto que voy a decir es terrible, y sé que me arrepentiré, he llegado a desear que no sea tan longevo como fueron sus padres.
No seais muy duras por favor, y si alguien conoce una buena psicologa de familia en Valencia, estoy abierta a recomendaciones. Gracias y un abrazo.
