Yo flipo un poco con lo que se le llena la boca a la gente llamando ratas a los demás sin saber bien la situación de cada uno y que cada pareja es un mundo.
Mi pareja y yo llevamos 5 años y pico, él tiene dos hijos, así que hay épocas en las que vienen más, como me verano que suele ser mes, mes y medio.
Yo tengo perro y gato, que obviamente viven con nosotros. Para que entendáis la situacion. Al principio comprábamos todo a medias, pero un día me dijo algo así como que «él no tenía porqué hacerse cargo de los gastos de mis animales», así que yo opté por decirle que «yo tampoco de la comida de sus hijos». Y desde entonces, él paga la comida de sus hijos cuando vienen y yo me encargo de todos los gastos de los animales. Y no estamos amargados, ni discutimos, ni la relación se resiente como seguramente alguna pensará. Los gastos del hogar siguen siendo a medias, que eso apenas se nota aunque vengan, pero la comida no. Y no, no son invitados, yo les tengo mucho cariño, y les compro lo que quiero, cuando quiero, cuando me nace a mi. Y puedo asegurar que es muchas veces. Pero no por obligación.
Hay que tener en cuenta que nosotros también decidimos separar la cuenta de la compra en su día, excepto cosas comunes del hogar que van a medias, porque comemos de forma muy distinta, yo tiro por la comida real y él no, así que mi compra es bastante más cara que la suya y teniendo en cuenta que pasa una pensión por los dos niños, decidí que no era justo que pagase lo mismo en comida que yo. Y sorpresa, no ha pasado nada! Así llevamos estos años y tan felices. Es más, menos discusiones.
Ahora llamarnos ratas, raros, pareja infeliz o lo que queráis, pero como bien digo, cada pareja es un mundo y se entiende a su forma. Hemos evitado discusiones y nos queremos con locura, os lo puedo asegurar.
Si te sirve de ejemplo, y es lo que crees que debéis hacer, díselo con delicadeza y listo. No debería suponer un drama.