Le echo de menos. No debería, no somos nada. Nunca fuimos nada y, aún así, éramos todo. Nada raro, nada tóxico, nada dicho. Muchos “te quiero” pero ningún compromiso. Esta es la historia de mi primer gran amor (a quien llamaré XXX) que no puedo contarles a mis amigas porque no creen que él sea una buena idea. Y porque consideran infidelidad que piense en él con tanto cariño teniendo pareja.
Todo empezó en un concierto, de esos de fiestas a los que vas porque hay gente, no por la música. Y con 16 años. Yo ni siquiera quería ir pero, en aquel entonces, yo era la amiga “fea” o eso pensaba yo de mi misma. “Bajita, gordita, sin vida afectiva/sexual y sin ningún rasgo a destacar”, así me definía. No era raro que mi amiga me usara de escudera cuando iba a pillar. Y eso hizo, me llevó por ahí y encontró un chico guapísimo, conectaron y se metieron en su burbuja. Ahí estaba yo, plantada entre tíos que no había visto nunca en mi vida y sin cobertura. Quería, al menos, hablar con alguien pero, aquí el tipo, no tuvo la decencia de presentarme a nadie. Y ahí apareció él. Me habló, se disculpó por su amigo y se ofreció a quedarse conmigo hasta que estos dejaran el jujaneo y se liaran. Hablamos de mil cosas y apenas estuvimos una hora hablando pero se me paró el tiempo, era increíblemente adorable. No un tío guapísimo de portada de la Superpop pero encantador y con cara de niño (teníamos 16 años). Teníamos amigos en común, gustos parecidos… Y ocurrió lo inesperado: me besó. Nunca jamás me había besado un desconocido y eso que a mis amigas sí. Estuvimos un rato pero, mi amiga quiso irse, aún no sé por qué. Le di mi número sin muchas esperanzas de volver a saber de él.
SORPRESA, me habló y me dijo de quedar en cuanto acabasen las fiestas porque tenía partido en mi pueblo. Problema: no me acordaba muy bien de su cara y en la foto de perfil había otros 10 tíos, unos 5 con el pelo corto y delgaditos. Solución: llegué tarde para que me reconociera él a mí. Pero no hizo falta, nada más verle, sonreí como una idiota. Nos quedamos hasta la tarde juntos, hablando y conociéndonos. Quedamos unas cuantas veces más.
Por octubre me diagnosticaron ansiedad y trastorno obsesivo-compulsivo, nada grave, todo arreglado y muy leve pero, para una adolescente, eso era un mundo. Además, me llevó a autolesionarme. Yo no quería arrastrarle, no quedábamos mucho y no era nada serio… Para mí. Yo me había enrollado con otro tío (casualmente mi actual pareja pero irrelevante en el momento) y, al parecer, le había puesto los cuernos a otro cuando me lie con XXX (no considero “estar saliendo con alguien” a liarnos dos veces estando borracha, lo siento). Mi idea (horrible, por cierto) fue inventarme que me había enamorado de otro porque me daba vergüenza admitir que me hacía heridas y moratones a mí misma. Admitió que me quería. Dejamos de hablar. Se me vino el mundo encima.
Tuvo la brillante idea de contarle a un profesor que impartía tanto en su colegio como en el mío que era su novia. Justo antes de la gran mentira. Eso hizo todo algo más tenso, nos obligaba a acordarnos de nosotros porque QUÉ COTILLA ES ESE SEÑOR (apareció en la comunión de una prima de XXX y le habló de mi existencia a toda su familia). Hablamos poco, felicitar cumpleaños y el año nuevo. Poco más. Un día intentamos ponernos al día y retomar contacto pero no cuajó. A él le iba bien, me alegré muchísimo. Yo seguía cabreada conmigo por haberle hecho semejante putada por lo que estaba distante.
Un año después, me habló. Se había acordado de mí. No podía haber sido en mejor momento pues yo empezaba a ver lo tóxica que era mi relación de entonces. Y le pasaba lo mismo. Es más, los motivos por los que estábamos hartos eran muy parecidos. Aun siguiendo con mi pareja, hablaba a diario con él. Y le conté lo ocurrido. Sólo una persona había oído de mi boca mis trastornos psicológicos. Ni siquiera mi ahora expareja lo sabe. Pero con él fue fácil. Me sentí liberada. Yo me abrí y él se abrió. Al momento me di cuenta de que quería estar con él. No salir con él ni nada parecido, sólo estar. Más que amigos.
Nada más acabar exámenes, como mi pareja de entonces esperaba, le dejé. Y quedé con XXX. Tras otro concierto. Nos quedamos horas hablando y cantando, no le pedía más a la vida. Ese verano quedamos bastante pero era mucho más relajado que cuando nos conocimos. Podíamos estar tanto de amigos como de quinceañeros enamorados (y ya tendríamos 18 o así). Habían pasado dos años y no pasaba nada, fue un verano maravilloso. Y empezamos con “te quieros”. Bueno, empezó él. No era un “te quiero” de pega pero no era un “te amo”. Ese punto intermedio reservado para la familia con un toque más picante. Y aún no habíamos estado a solas en un espacio cerrado.
La llegada del curso hizo que nos distanciáramos, no nos veíamos aunque hablásemos. Es algo muy nuestro, vivir ocupados (además que tenemos 40 minutos en tren del uno al otro y no estudiamos en el mismo campus). Yo daba por hecho que se habría acabado (por segunda vez) pero no. Acabar el curso y vernos en fiestas. Quedamos a la semana siguiente. Y, por fin, tuvimos sexo. Una sola vez. Una inesperada y sola vez, tres años y medio después de conocernos. Decidimos quedar como amigos después de eso, nos conocíamos mucho y no iba a salir bien, o eso nos repetíamos. Nos veíamos de fiesta, me presentó a todos sus amigos que eran muchos, distintos a los del primer día y SABÍAN QUIÉN ERA YO (si sois gorditas como yo, sabréis lo raro que es que los chicos alardeen de vosotras… O lo raro que resulta). Hacíamos muchas bromas de lo que fuimos.
Ese mismo año, todo genial, hasta quedamos COMO AMIGOS durante el curso. Le hice un regalo por su cumpleaños. Los dos teníamos un “algo” con otras personas, a mí me funcionó (y ahora es mi novio del que estoy pilladísima) y a él, no. Ahí se medio torció todo. La cosa súper tensa, no me respondía a todos los mensajes, todo era un “ya nos veremos”.
Este verano (sí, sólo tengo 20 años, soy una cría para estar publicando aquí y os parecerá un drama de niña pero no puedo contárselo a nadie, me da vergüenza) he descubierto por qué ocurrió. Vino a mi pueblo a un concierto y quedamos después, para saludarnos y esas cosas (porque si me lo encontraba de casualidad todo era genial). Tuve que liar a mi amiga que le odia a muerte (sí, la que hizo que le conociera en primer lugar) y se enfadó mucho al enterarse de a dónde me acompañaba. Mereció la pena, XXX estaba borracho perdido. Y muy, demasiado sincero. Me contó que era raro verme y darme dos besos. Que era la chica más preciosa que había visto nunca y que la cámara no podía captarlo del todo. Que me echaba de menos. Que qué pena haberme perdido, que qué rabia que tuviese novio. Pero que respetaba MI decisión. (No que lo respetara a él, sino que mi decisión. Eso me hizo ilu porque si llega a decir lo otro #machismorightthere.) Y ni siquiera intentó nada. Me dio un abrazo y me fui a la de un rato, con más información de la que necesitaba y unas dudas como tractores.
Sé que quiero a mi novio pero, ¿hasta qué punto tengo este temita cerrado? ¿Qué es para mí? Es alguien muy muy importante pero no sé cómo debería sentirme hacia él. El drama de mi adolescencia y mi primer amor, por si alguien quiere comer helado leyendo una comedia romántica.
PD: Mi autoestima se reforzó mucho (en parte gracias a estos dos chicos) ni siquiera me reconozco al pensar en hace casi 5 años. Soy bajita, gordita y preciosa. Ningún complejo. Me he desahogado, aún así, no estoy muy segura de si debería haberlo puesto aquí… Si está fuera de lugar, lo siento.Y gracias.
Mi primer amor // drama adolescente que nadie parece querer escuchar
Inicio › Foros › Sex & Love › Love › Mi primer amor // drama adolescente que nadie parece querer escuchar
-
AutorEntradas
-
DeliInvitado
🌸 Envía tus movidas a [email protected]👄 Más testimonios en whatsapp https://whatsapp.com/channel/0029VaCbq9P7T8bgwL0lOx0S👑 Los mejores chollos para ahorrar https://whatsapp.com/channel/0029VaCFabI1nozF5ZslTp3u
ResponderPatriciaInvitado
ResponderVaya, más que comedia yo lo veo drama, os gustabais, os queríais, pero por X o por B nunca llegó a cuajar la cosa…No se que decirte, si no tuvieras novio todo sería tan sencillo… pero lo tienes, y le quieres, el otro chico con esa historia que habéis tenido siempre va a ser una espinita clavada, quizás puedas quitártela algún día, quizás no…quien sabe.
SaraInvitado
ResponderChica, lo tuyo es de libro romántico de manual. Drama total y absoluto (o comedia de lo absurdo, según lo veas tú), pero con una solución que sólo tú puedes tomar. Yo creo (desde mi un poco – y breve, que sólo tengo 18 añitos- desastrosa experiencia con las relaciones «serias») que si tienes esa duda del cómo sentirte hacía a él, quizás tendrías que replantearte las preguntas. Me explico: no plantear «Sé que quiero a mi novio pero, ¿hasta qué punto tengo este temita cerrado? ¿Qué es para mí? Es alguien muy muy importante pero no sé cómo debería sentirme hacia él.» sino replantearte: ¿tienes el tema cerrado aunque sea un poquito? Porque si yo llego a leer esto sin que lo contextualices ni lo digas como una experiencia personal, ahora mismo estaría un 100% segura de qué los dos amigos están coladitos y tardarán 0, en empezar algo. ¿Qué puede llegar a ser para ti? Sabes que ahora es un amigo así con una incógnita sobre su cabeza, pero ¿te has planteado recientemente si lo vuestro podría funcionar sabiendo todo lo que te dijo cuando iba bebido? Y por último, creo que no tendrías que guiarte por el «cómo debería sentirme» e intentar comprender tus sentimientos, obviando las trabas que pueden aparecer a lo largo del camino.
No sé si esto te servirá o no. Ni si lo leerás o no. Pero vaya, que a mi me gusta opinar en todo. Si lo lees y te sirve, me alegro mucho (y si te lanzas a la piscina, oye espero que escribas por aquí y nos lo restriegues en plan bien).
Un beso, guapa!DeliInvitado
ResponderGracias por las respuestas, la verdad es que no me esperaba ni una.
Se positivamente que lo nuestro no funcionaría, aunque no tuviera novio (que por cierto es la cosa más genial que me ha pasado nunca). Sí, sería más fácil de arreglar, volver a estar liados, acostarnos (que esa vez fue DESASTROSA), etc. Pero, en algún momento hay que poner un punto y no moverlo. Además, es algo que nunca me he planteado y dudo que él lo haya hecho.
Además, tengo un update: CREO (y sólo creo) que tiene un lío por ahí porque ha vuelto a no responderme en plan «nosotros» y ha posteado cosas con una chica. Y me alegro de que esté bien. La última vez que le vi (después del día de las confesiones desacertadas) le vi alicaído por temas personales que no puedo revelar (aunque sé que se arregló para verme 10 mins porque conozco más o menos su ropa de salir)
Por último, quiero añadir que fue la uno persona que realmente me escuchó (aunque fuese por wa) cuando le conté que me violó un supuesto amigo (algo que ya compartiré en otro lugar y momento). Se lo agradezco de todo corazón porque se lo conté cuando apenas hablábamos.Gracias de nuevo chicas, ayudais mucho.
-
AutorEntradas
Las imágenes utilizadas para ilustrar los temas del foro pertenecen a un banco de fotos de pago y en ningún caso corresponden a los protagonistas de las historias.