Hola a todas, vengo a desahogarme, y es que ya estoy harta de mi suegro y de que cada vez que tomamos una decisión que no le gusta, al momento no dice nada, pero después le come la cabeza a mi marido que luego hace lo propio conmigo para que «cambiemos» de opinión y terminemos haciendo lo que dice su padre, normalmente lo hablo con él y se acaba dando cuenta de que su padre ni pincha ni corta en nuestras decisiones, pero esta vez, la cosa se ha puesto muy tirante, os cuento.
Soy una persona profundamente religiosa, me gusta ir a misa los domingos con mis hijas (3 y 1 año) y a lo largo de la semana intento ir alguna vez más, para mi es un momento de encuentro con Dios, me aporta mucha paz, nosotros estamos casados por la iglesia, nuestras hijas estan bautizadas, les damos una educacion en la que resaltamos los valores católicos, todo consensuado entre mi marido y yo, que aunque su familia no sea practicante, tambien son católicos, os cuento esto, porque en septiembre nuestra hija mayor entrará al colegio y para mi es muy importante que la educacion que reciba alli sea una extensión de la que recibe en casa, motivo por el cual habíamos decidido que nuestra primera opción iba a ser un colegio católico concertado.
El fin de semana, comiendo en casa de mi marido surgió el tema y dijimos cual era nuestra intención, en aquel momento (como siempre) el buen hombre no dijo nada, pero mañana íbamos a ir a llevar la solicitud y me ha dicho mi marido, que habría que pensarlo un poco más, que su padre le ha dicho que mejor un cole público, que ese es muy caro y muy elitista, que no le parece bien que llevemos a las niñas allí
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Os juro que mi cara era un poema, pero si es una decisión tomada, que tiene que ver su padre en esto, y así se lo he dicho y ya me he venido un poco arriba y he acabado por estallar, diciéndole que siempre hace lo mismo, que le encanta cambiar los planes que hacemos, que parece que así se siente más implicado en nuestra vida, que parece que sí no de mete en todo lo que hacemos no se siente importante.
Nos hemos enfadado bastante, pero es que no pienso ceder, no por el colegio en si, que si no entrara en el que hemos escogido por tema de puntos y demás, la llevaría a uno público y listo, es por el hecho de que se crea con el derecho a inmiscuirse en las decisiones que tomamos nosotros y segundo, de que mi marido le eche cuentas, de verdad que me dan ganas de ponerme cabezona y que matricularlas en uno privado del opus.
