Ayer estuvimos todo el grupo de amigos juntos con los respectivos hijos y surgió el tema de que hacían los niños durante el verano. La mayoría les dejaba a su libre albedrío: dormir, ver el móvil y poco más. Había una de ellas que les había apuntado una escuela de verano contra su voluntad, porque decía que era el último año que podía hacerlo ya que tienen 12 y 11 años y ya después no puede meter al mayor.
Yo les dije que los míos podían hacer absolutamente lo que quisieran, a cambio de que durante el verano leyeran cinco libros que habíamos escogido juntos. Todo el mundo me miró como si estuviera loca y fuera demasiado, pero vamos a ver, tienen más de dos meses y medio de vacaciones, además de ir a la playa, el resto de días estamos en casa, quiero inculcarles la pasión por la lectura y cómo pueden evadirse entre las páginas, y aunque sea de forma obligada, al final estoy consiguiendo que se enganchen a algunos de los libros como hemos elegido.
Todas me dijeron que era muy estricta y una dictadora, y que el verano estaba para disfrutar, pero a mí lo que más me sorprendió es que vieran la lectura como una tortura o como si estuvieran haciendo deberes en verano. Yo lo veo como un disfrute y creo que es fundamental que se enganchan a libros durante todo el año no por obligación cuando están en el instituto.
¿Que opináis vosotras, estáis de acuerdo con ellas?
