Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
Hola a todas las maravillosas mujeres de este foro. Hoy me encuentro escribiendo aquí porque necesito desahogarme y quizás encontrar a alguien que haya pasado por lo mismo que yo. Siempre he valorado la amistad y he tenido un grupo de amigas con las que he compartido muchos momentos especiales. Sin embargo, desde que me convertí en madre he notado un cambio drástico en su comportamiento hacia mi hijo.
Para ponerles en contexto soy la única de mi grupo de amigas que tiene un hijo. Cuando estaba embarazada, todas estaban emocionadas y prometían que serían las mejores tías. Sin embargo, desde que nació siento que han cambiado completamente. No es que esperara que le regalaran juguetes o ropita todo el tiempo, pero lo que me duele es la indiferencia con la que actúan hacia él.
Hemos quedado varias veces desde que nació y, en cada encuentro, noto cómo le ignoran. No juegan con él, no le muestran cariño y, en ocasiones, siento que prefieren que no esté presente. Me duele porque, aunque entiendo que no están obligadas a darle atención, no puedo evitar sentir pena y tristeza por mi hijo. Después de todo, él es una extensión de mí y, al ignorarlo, siento que también me están ignorando a mí.

No sé si es porque no entienden lo que es ser madre o si simplemente no les interesa. Pero me cuesta quedar con ellas sabiendo que mi hijo no es bienvenido o que será ignorado. He intentado hablar con ellas al respecto, pero siento que no me entienden o que piensan que estoy exagerando.
Gracias por leerme y por permitirme compartir mis sentimientos en este espacio. Espero que todas estén teniendo un hermoso día.
P.D.: Perdón por las faltas de ortografía, escribí esto con el corazón y no me detuve a corregir.