Yo estoy soltera, tengo 26 años y hace nada que me saqué una oposición, así que tocó plantearse esto mismo y tomar una decisión: vivir bien o ahorrar.
Yo decidí vivir.
A mí no me apetece nada, pero nada, pasarme mi juventud sin hacer lo que quiero para pagar una casa en la que estoy todo el rato metida porque no me puedo ir ni de escapada con mi pareja.
El alquiler es abusivo, cierto, es dinero «tirado», cierto también, pero prefiero vivir bien ahora viviendo donde pueda (estudios pequeños y pisos compartidos principalmente) y tener una «casita cómoda» como dicen por ahí con 40, 45 años, donde me apetezca llegar y ponerme el pijama y engancharme una serie. Porque la vida no se acaba a los 40, no, pero tengo amigas de esa edad, y de la mía, y ya te digo yo, que las de 40 para arriba, no se van a pasar las Navidades a Nueva York, ni se van 3 semanas por Indonesia de mochileras, ni se van a acampar en festivales, y podrían, pero no están en ese punto, mientras que las de mi edad, si.
Yo tengo varios viajes grandes soñados, como Australia, Tomorrowland, un mes por América del sur, y no me voy a dedicar a eso cuando tenga 50 años, la verdad.
Y no digo que no se pueda, que ya me veo a la gente atacandome, digo que por estadística pura y simplemente, es mucho más probable que los planes grandes te apetezca hacerlos entre los 20 y los 40 que a los 46.