Hola a todos,
Llevo 5 años viviendo en el extranjero donde he sido muy feliz. Mi pareja (también español, de mi misma ciudad) también es muy feliz allí y planeábamos quedarnos unos años más.
Hace un año, mi padre fue diagnosticado con cáncer terminal y yo empecé a preparar unas oposiciones y poder tener un buen trabajo en nuestra ciudad española donde mi padre vive y donde mi pareja ya ha encontrado trabajo. Desde el primer momento, pensé en coger el trabajo si me tocaba una plaza en mi ciudad o en otra ciudad o destino al que pueda viajar todos los días. Pero si me tocaba una plaza lejos de mi ciudad, siempre pensé en no aceptarla y buscar otro tipo de trabajo pero en mi ciudad, ya que mi prioridad es vivir en mi ciudad y poder disfrutar de mi padre y de mi pareja.
Ahora viene lo bueno: acabo de hacer el examen y ya he tenido que discutir varias veces con familiares y amigos que me dicen que tendré que coger lo que me den, y que si la plaza es en otra provincia pues me tendré que marchar a vivir allí porque una plaza buena no se consigue sin estar bastante tiempo lejos de casa.
Mi prioridad es estar en mi ciudad. Por eso he abandonado la vida que tenía en el extranjero y la cual me hacía feliz. Creo que mis objetivos son bastante claros y no quiero desviarme de ellos. Parece que soy una desagradecida si rechazo algo que no se alinea con mis objetivos. Con todo esto de mi padre me he dado cuenta de que la vida son dos días y quiero disfrutar el presente. No quiero invertir un tiempo en estar lejos de casa cuando ni siquiera sé si me va a revertir un beneficio.
Que opináis?
Gracias!
