Hola chicas, puede que esto os parezca un poco ñoño, pero necesito ayuda.
Después de luchar mucho contra mi madre por la independencia hemos conseguido llegar a un acuerdo: yo viviré en casa de mi tía (que apenas está en casa).
Mi casa tiene un ambiente más propio de Camboya que de una casa, broncas de mi madre con absolutamente TODOS los miembros de la familia, y no os hablo de broncas normales de familia, cosas heavys.
Después de haberlo conseguido, mi idea era adoptar un perrito para que me hiciese compañía, ya que París me ha dejado muy tocada con eso. Me agobia el hecho de pensar que voy a llegar a casa y voy a estar más sola que la una.
¿Dónde está el problema? En que dudo mucho, hace unos días estaba totalmente feliz, hasta le compré un collar y una correa preciosos como recuerdo de París à mi futura perrita. Pero ahora, me vienen a la cabeza mis dos joyas de La Corona, mi perra y mi gata, a las que amo con locura, son mi alegría y sustento allí. De mudarme ya no podré ver como mi perrita me recibe a diario al llegar y dar largos paseos con ella, ni dormir con mi gatita. Realmente van a estar a menos de 200 metros, pero me angustia, ya que si yo adopto un perro es imposible del todo que vuelva a mi casa, punto de no retorno, ya que no caben literalmente más animales en casa.
Lo veréis una chorrada, pero el pensar que en el fondo dormiré en una habitación desconocida y lejos de mis niñas me quita el sueño.
Chicas, vosotras tiraríais como dile el refrán por “mejor lo malo conocido que lo bueno por conocer”? U os lanzaríais a la aventura.
De verdad que me atormenta mucho y necesito consejo.
¡Gracias a todas!