Hola welovers, escribo esto a modo de desahogo porque la situación es bastante cargante. Tenemos unos vecinos que de por sí hablan a gritos entre ellos y con su hijo (de 6 años), no son capaces de hablar a un tono normal. Los tenemos pared con pared y ya conocemos toda su vida, problemas, nombres y hasta si les ha salido bueno el pollo porque los oímos desde el desayuno hasta por la tarde-noche cuando vuelve la madre de trabajar. Además el padre fuma y nos pasa el olor cuando ventilamos la casa,porque fuma en su ventana, y por el rellano aunque hemos puesto ambientadores y con eso se va un poco.
Esto sería un problema pasable si no fuera porque los fines de semana, sin excepción, invitan a medio vecindario a su casa. Vienen madres amigas de la madre con varios críos, se llegan a juntar (lo sabemos por las veces que suena el timbre de su casa) unos 8 niños de unos 6-7 años, algún perro y unas 4-5 madres. Ellos juegan gritando y agitados (normal, es una casa enana y están allí enlatados) y las madres se ponen a beber y comer y si las pillas en un día animado pueden cantar como 5 o 6 canciones de los 40 principales a grito pelado, como si estuvieran en un festival o en un bar.
Estas reuniones se repiten cada domingo sin falta, y a veces también los sábados. No entendemos cómo no bajan con los niños a jugar a la calle como todo el mundo y ellas a sentarse en un banco a comer pipas, como se ha hecho siempre. Parece que los padres estos le tengan alergia a la calle y luego serán de los que se quejan de las pantallas y de qué mal se portan. Además que no nos dejan descansar a gusto un domingo a la hora de comer, hay veces que incluso desde la otra punta de la casa los oímos, porque dejan la ventana abierta y llega por la calle.
Por varias cuestiones no podemos movernos de aquí hasta por lo menos medio año, y llevamos así un año. He pensado la próxima vez que se pasen, tocar el timbre y pedir educadamente que moderen la fiesta, pero me da palo que para el poco tiempo que nos queda cree un conflicto, porque ella (la madre) es bastante chabacana e imagino que si le gusta ir a gritos en su casa, no tendrá problemas en encararse con nosotros.
Gracias si has llegado hasta aquí y si tienes alguna idea constructiva, o te ha pasado parecido, para ver cómo podemos estar a gusto lo que nos queda.
