He conocido a un chico por Instagram. No solo eso, sino que nos hemos visto un par de veces ya que yo he viajado a su ciudad que está a unas dos horas de la mía. Hasta aquí es una historia más, pero claro, yo soy una chica lo que se dice gorda y de las que no tiene una belleza muy evidente y él es un tío increíble tanto física como psicológicamente hablando. Cuando me escribió por privado para preguntarme por unas figuritas de colección que yo había subido a unos stories pensé que era una broma, empezamos a hablar y es una pasada lo mucho que tenemos en común.
Pero cuando la cosa pasó de colegueo a tonteo yo en seguida creí que era un trolleo de mis amigo o algo. Para nada, a las dos semanas me invitó a un evento que se celebraba en su ciudad y allí que me fui en tren para pasar el día, espectacular tanto él como sus colegas, el evento… Y cuando me vino a acompañar de vuelta a la estación y se despidió preguntándome si me podía dar un beso yo no me lo podía creer. Que a mis 26 años me pasen estas cosas es tan random, no sé, es increíble.
Después nos hemos visto una vez más y la cosa parece ir para adelante, no me quiero venir muy arriba pero nos gustamos y hay mucha conexión física entre nosotros. Es que tenemos los mismos hobbies hiper mega frikis y él dice que soy una chica súper interesante cosa que no me habían dicho nunca jamás en mi vida quizás porque nunca le había dado la oportunidad a ningún chico de acercarse tanto a mí.

Ahora la cuestión es que mi madre me ha dicho que me nota distinta y el otro día mientras cenábamos con mis hermanas les conté que estoy medio saliendo con un chico. Empezaron a cotillear y les enseñé nuestras fotos juntos y las de él, y se empezaron a reír, dicen que ni de broma ese chico está conmigo, que una cosa es que me guste y otra que estemos juntos. Me parece tan horrible que duden así de mí solo porque estoy gorda o no soy guapa, es un asco. No tengo ninguna foto que demuestre nada porque no nos hacemos ese tipo de fotos y me parece increíble que tengan que verme dándole un beso para creerme.
Dentro de dos findes él viene a pasar unos días a mi ciudad y ojalá poder darles en las narices, de verdad. Se lo he contado a él y dice que pase de ellos, que hace daño quien puede y no quien quiere, pero son mi familia, un poco de apoyo ¿qué menos?