¡¡Buenos días!!
LLevo mucho tiempo leyendo el foro, pero la verdad es que nunca me he animado a expresarme dentro de él. Sin embargo, esta semana algo ha cambiado y hoy me he dado cuenta que necesito un consejo ajeno a mi situación. Tengo 22 años y llevo 3 años y medio con mi novio, al que conocí cuando tenía 17 años. Él tiene ahora 28 y el problema es que no ha estudiado nada y sólo ha tenido algún trabajo ocasional. Cuando lo conocí, me contó que había pasado por una depresión y que hasta ese momento no había encontrado estabilidad porque su novia de aquel entonces no le trataba muy bien, no tenía amigos y su familia era muy caótica. Empezamos a salir un año después, después que me prometiera que iba a dejar a su novia por mi, porque estabamos enamorados ( aunque no hicieramos nada) y sentíamos una conexión muy especial. La cosa es que no rompió con ella y eso lo sentí como una tración. AL poco tiempo, cuando no hablabamos, lo dejó con ella y estuvo tras de mi 8 meses, hasta que yo al final lo acabé perdonando porque en el fondo lo quería. Quise empezar de cero, y tener en cuenta su vida desde el momento que empezamos a salir. Al principio iba bien, es muy buena persona y me trata muy bien (no sólo a mi sino también a toda la gente que lo rodea). Eso es lo que me enamoró de él, porque pensaba que podíamos construir algo más sólido y me gustaba la idea de estar al lado de alguien así, porque siempre me había frenado en las relaciones el toparme con gente que fuera más egoísta y pensara en si mismo.
Todo parecía genial pero… Su situación personal no ha cambiado. Desde los 24 le he apoyado para que estudie, para que trabaje, para que haga algo pero siempre había plazos que no se cumplían, cosas que abandonaba, no le llaman porque no tiene estudios, etc, etc. Al principio iba bien, pero al final la situación me sobrecarga. No puedo con ello, porque veo que yo continuo mi vida y el sigue igual, echando la culpa a todo lo que le rodea. Su familia que le demanda todo el tiempo. Hasta incluso me dice que no hace las cosas por pasar tiempo conmigo. A eso se suma que lleva todo el verano trabajando, y su humor ha cambiado radicalmente, y ya no tiene en cuenta las cosas. Sus problemas de organización y de vida y caos familiar están afectando a la relación, tanto que yo hace meses que he perdido la paciencia y las discusiones son cada vez más constantes. El lunes empiezo a opositar y estoy muy ilusionada, pero llevo una semana fatal porque el finde pasado fuimos de viaje como de despedida antes de que dedique 9 horas diarias a estudiar, y no se portó nada bien. Estuvo irascible, quejándose todo el rato y me sentí fatal. Siempre organizo yo las cosas, y se supone que era el regalo que el me hacía. Y me ví, en la cama del hotel que yo había reservado, llorando sin poder parar, pero ya no porque no se esforzara o no hiciera las cosas, sino por sentirme cero valorada. Desde entonces siento como si me rompiera el corazón estar con el, el sigue hablando de que va a cambiar pero yo me encuentro muy triste. Me diréis que lo deje, pero lo quiero. Sé que se puede dejar a gente a la que quieres, pero es como que no me siento preparada, solo quiero levantarme y que un día todos los problemas se hayan ido. Sé que igual es de cobardes y no es que tenga dependencia porque puedo vivir sin él, es que lo quiero y me parte el corazón que deje ir todo por no ponerse las pilas. Yo no pedía un novio 10, solo quiero una persona que luche por lo que quiere y que tenga una vida normal, aspiraciones normales. Pensaba que con apoyo lo conseguiría, el me lo llevo prometiendo mucho tiempo, pero….
Al final me siento perdida después de tanto tiempo. Gracias para aquel que lo haya leido.