Hola chicas.
La verdad, no sé ni que hago escribiendo aquí, pero supongo que es mi última opción.
Desde los 15-16 he sido una persona muy inestable emocionalmente, llegando a sufrir depresión y necesitar tratamiento, pero eso mejoró, y me encontraba genial. Luego entré en una relación que fue muy abusiva (con 18 años) y volví a empeorar, pero una vez más, conseguí salir de ese pozo con ayuda de mis amigos.
Y ahora, con 21, siento que ya no puedo más. En septiembre, perdí a mi abuela, que era la persona más importante de mi vida. Teniamos esa relación de abuela-nieta que ojalá todo el mundo pudiese experimentar. No he sabido superarlo, pero me cerré a la gente. Llegando el punto, de que en Navidad, estando con mi mejor amiga, empecé a llorar y no paré durante 3 horas, incapaz de hablar. Me tuvo que llevar a casa cuando me tranquilicé, porque no era capaz de conducir. Intenté disimular todo lo posible, ya que en mi familia estamos pasando cosas duras. Pero mi madre me dijo que me veia triste esas navidades (soy una loca de las navidades) y otra vez, empecé a llorar y ver como mi madre se rompía al verme así, me rompió mucho más. Me dijo que si lo necesitaba, íbamos al médico a que me viese y me intentase ayudar. Pero hicimos como que no había pasado nada, notaba a mi madre más atenta, pero no lo volvimos a hablar.
Durante estos meses, me sentía un poco mejor, pero esta semana recibimos una llamada de que mi tía (la hija de mi abuela, y hermana de mi padre) estaba en el hospital, porque su cáncer, que parecía curado, se había expandido al cerebro, y era terminal. Y de ahí, he notado cómo todo ha ido para abajo.
No tengo ganas de vivir, pero no podría hacerle eso a mi familia. Pero tampoco veo la manera de pedir ayuda, porque estoy cansada de que me vean como la chica depresiva a la que todo el mundo da pena. No se que hacer, porque cuando parece que las cosas están mejor en mi familia, y me siento con fuerzas de pedir ayuda, algo vuelve a pasar.
Siento la parrafada, pero es que ha salido todo solo.