Hola. Llevo 10 años con mi marido y tenemos dos hijos y otro en camino. Cuando le conocí la relación que tenía con su familia era regular por un montón de cosas del pasado en el que cada uno tenía su parte de responsabilidad.
Yo tengo muy buena relación con mi familia y es algo importante para mí así que cuando les conocí hice todo lo posible por ser el pegamento y ciertamente lo conseguí. Recuperó la relación con uno de sus hermanos y mejoró bastante la relación con su madre. Vivimos en ciudades diferentes así que no tenemos relación diaria y eso ayudó bastante a que las cosas fueran bien.
Pasábamos una semana en verano todos juntos, una en navidad y un par de fines de semanas largos al año vienen ellos (sus padres) a nuestra ciudad. Pasar de no verse a eso fue todo un logro. ¿Cuál es el problema? Que no hay vez que no acaben discutiendo por lo mismo si les dejo solos. Me explico: si estoy delante normalmente no llega la sangre al río y si parece que va a llegar suelo saber cómo parar a mí marido y a quién empiece la discusión.
Al principio hacía de mediadora y ahora corto la discusión antes de que empiece, pero si un día me voy a dormir antes y se quedan ellos solos se lía. Y se lía a lo grande. Siempre he insistido en no darle el 100% de la razón a mi marido y apagar sus ganas de no volver nunca. Mis hijos adoran a sus abuelos y a sus primos y me parecía horrible privarles de ellos por los problemas de adultos. Esto ha sido mi pensamiento siempre hasta este verano.
Hemos vuelto a pasar una semana entera todos juntos en una casa que han alquilado mis suegros. Yo estoy embarazada de 6 meses. Éramos 9 adultos y 5 niños ( dos míos y uno de cada hermano), bueno pues si mi marido o yo no pensábamos y hacíamos las comidas ahí no sé comía. Los padres porque como han pagado la casa ya tenían bastante con eso y los hermanos porque no les ha salido de sus santos.
Mi marido el segundo día viendo el percal de que llevábamos dos comidas y dos cenas ( más recoger la cocina porque ni recoger hacían) dijo que qué pasaba ( es verdad que no lo dijo de muy buenas maneras) y ya la primera discusión. Esa noche me fui a dormir pronto con mis hijos y a las horas llega mi marido llorando porque otra vez ha discutido con su madre por lo de siempre y está vez se ha sumado el hermano con el que se llevaba más o menos bien a abrir el cajón de mierda.
¿Qué me ha pasado? Que esta vez no he sido ni comprensiva ni paciente. Esta vez le he dicho a mi marido que si no nos íbamos al día siguiente es para no darles el gusto de poder decir que somos unos dramas, pero que ya no volvía a perder ni un sólo día de las vacaciones con ellos. Que hasta aquí y que no quería volver a ver cómo otra vez mi marido se sentía hecho una mierda. No sé si son las hormonas del embarazo que me han hecho ser como una leona defendiendo a su familia o ya el hartazgo puro, pero ahora mismo le tengo manía a todos. No se salva nadie. Bueno si….hay una sobrina a la que adoro, pero al resto ahora mismo no los soporto.
El dilema me viene en que hay una parte de mi que se siente mal por tirar la toalla de que sean una familia. Nos hemos quedado toda la semana allí haciendo el paripé y haciendo todas las tareas de la casa. Me da rabia sentir esto por ellos porque yo quiero para mis hijos una relación familiar buena con ambas familias, pero es que ya no sé cómo hacerlo. ¿Vosotras volveríais a intentarlo o lo mejor es distanciarnos de esa dinámica? Gracias por leerme y siento el desorden mental. Faltan muchos detalles para poder entenderme del todo, pero es que son 10 años de movidas.
