Os voy a contar mi historia, porque necesito desahogarme.
Desde pequeña he sentido que no tenía mucho lugar en ningún sitio, soy la 3 de 4 y aunque vengo de una familia estructurada, típica de los años 80-90 en casa siempre había un patrón a seguir.
El hombre trabajaba, la mujer limpiaba.
Hubo momentos felices, si, pero también gritos, las cosas se hacen de la manera concreta q “mandaba” mi
Padre, y mi madre obedecía
Si algo no se hacía como el decía/quería éramos todos tontos, y por supuesto no valíamos para absolutamente nada.
He crecido con frases como… “no sirves ni para escuchar si llueve” o “ no vales ni la calda de un cigarro”
Estas frases las he arrastrado toda mi vida como un mantra.
Me he sentido siempre infravalorada en muchos aspectos. Trabajo, pareja, casa, amigas …
Pero bueno, iba al cole, iba pasando de curso, tenía un grupo de amigas que en cierto momento me dieron de lado, y tuve que relacionarme con otros niños.. con los q nadie invita a los cumpleaños.
En casa este momento fue un punto de inflexión, sin ni siquiera preguntar o mantener una conversación conmigo, me crucificaron, alegando que si me había pasado algo así, la culpa desde luego era mía ( la niñas que me dieron de lado eran todas “estupendas” )y lo peor de todo esto es que fue a raíz de un mal entendido.
Pero bueno, sin apoyo de casa, o sin saber gestionar la situación yo volvía al cole todos los días a compartir 8horas con esta situación.
Lo cual fue cada vez más afianzando la poca capacidad de relacionarme o conectar con mucha gente.
Fueron pasando años, iba pasando cursos, llegué a bachillerato, tocaba cambiar de colegio, y ahí empecé conocer a más gente, a final de esa etapa me eché un novio, después del verano de selectividad, me fui fuera a estudiar como tantas otras.
La relación continuaba, éramos prácticamente dos críos, q fueron creciendo a la vez, durante los años de novios éramos una pareja pues eso normal, aprendiéndolo todo, lo q me hacía sentir que conectaba con alguien y q teníamos un punto en común.
Fuimos creciendo, encontrado trabajo, ganando algún dinerillo, la ilusión era comprar una casa y casarnos.
En mi mente yo siempre he tenido la pena de sentir que no he vivido mi vida, si no la que querían q viviera, me había comido tanto la cabeza con el miedo al mundo que me lo había llegado hasta creer.
Con la familia política al principio, bien, con los años se tornó en envidias, una hermana que no conseguía lo q quería al final acabó sembrando la semilla de la envidia y el odio, y trasladándoselo al hermano.
Episodios insufribles en este punto… muchísimos, me empezaron a relegar, a reírse de mí, a no darle ningún tipo de importancia a lo q yo quería o necesitaba.
Pero a lo mejor alguna cosa puntual q me llegara a afectar más de la cuenta, la contaba a mi madre, y para mi sorpresa… no encontraba apoyo, todo lo contrario les daba la razón e incluso me decía que la “mala” era yo, que fuera un poco mas transigente, que yo era muy difícil…
Hubo un pequeño break en esta relación cuando yo me fui a otra cuidad por hacer un máster, aquí fui conociendo un poco más el mundo y lo que ofrecía, gente nueva, algún país, ciudades nuevas (no había salido nunca del pueblo, entre otras cosas por que la vida de estudiante no me lo permitía) tuve alguna relación, esporádica nada serio, entonces a la vuelta al pueblo una vez finalizado mis estudios volvimos a retomar la relación ya con planes mas formales, comprar casa, boda, compartir una vida juntos..
Él tampoco tenia mucha experiencia, ni había salido mucho mas «al mundo» entonces compramos una casa, la reformamos, nos prometimos y aunque desde su familia mas cercana la relación conmigo se fue deteriorando, continuamos con la relación, una de sus hermanas desarrollo un poco de envidia hacia mi, porque siento decirlo esas cosas se notan, su madre era un poco cortante con muchas cosas e incluso yo me sentía muy incómoda en su casa, su padre llegó a decir, estando yo delante, que le gustaba otra/s como novia de su hijo… en fin unas situaciones muy agridulces y episodios bastantes feos, a los que yo le decía a él y ademas de quitarle hierro JAMAS me puso por delante, ni les paró los pies..
Supongo que con estas cosas se fue deteriorando la relación.
Llegaron los preparativos de la boda, y por su parte nadie echaba una mano para nada, ahora eso si, querían meter la nariz en el vestido y en lo que sinceramente no me hacia ningún tipo de ilusión compartir con su familia, obviamente esto tuvo una repercusión tremenda conmigo además de malas caras, criticas por todos lados, él seguía sin ponerlas en su sitio, y siempre la mala era yo.
Aun así yo daba mi brazo a torcer en varias cosas que no tenia ninguna gana de compartir..
él me tomaba por el pito del sereno,.. con la obra todo eran quejas y noes, una vez puesto le encantaba todo… cosa q era muy frustrante.
Con la despedida de soltero, pues exploté despues de decir por activa y por pasiva que no me gustaba y que no quería que fuera a un estriptis, entre otras cosas por que es algo que considero degrada a la mujer a la altura del betún, lo hicieron y me lo ocultaron,
A 2 días de la boda la bronca fue monumental, con pensamientos de dejarlo todo, cosa que debí hacer, pero por miedo no lo hice
Nos casamos, y yo ese día lo pasé fatal, sin ningún tipo de ilusión
Me sentía relegada por todos y sintiéndome una pasmarote, sintiendo que mis sentimientos no contaban para nada, él siguió dando la razón a todos menos a mi, y esta fue la tónica durante todo el matrimonio
No quería ni pensar en tener hijos con él, porque esta situación llegó a ser insoportable
Hubo un episodio en que mi gine me dijo q tenía endometriosis y que un embarazo me costaría mucho o incluso que no podía tener hijos
Ese día su respuesta fue fría y por nada del mundo me arropó, aún sabiendo q estaba llorando y pasándolo mal en casa, el prefirió primero dejarme ir sola al ginecólogo y luego llegar a las tantas a casa estando yo así.
Yo siempre he querido mejorar y promocionar en el trabajo, siempre he querido buscar más, para mi casa y mi familia, una de mis ideas era irme a la capital ( podía ir y venir no teníamos que mudarnos ) y progresar en algo mejor, su apoyo nunca llegó, siempre decía q no le parecía bien, q no quería q yo trabajara fuera del pueblo…
En el pueblo ganaba una auténtica miseria y estaba relegada a lo peor…
Llegó el COVID y como todos sabemos hubo momentos de mucho miedo y mucha incertidumbre
Tengo un familiar muy cercano con inmunodepresion, con todo lo q conlleva , apoyo 0 por su parte en ningún momento de todo el proceso de la enfermedad, pero la guinda fue un día en casa de unos amigos, que ellos se relacionaban con mucha gente por sus trabajo (recordemos que estábamos en COVID) y cuando volvimos a casa le dije q por favor se duchara para evitar contagios innecesarios,
Su reacción fue llamarme LOCA, HISTERICA, y Demente, y llegaron los zarandeos cogiéndome por los brazos, haciéndome daño y dejándome sus dedos marcados.
Justo en ese momento mi matrimonio terminó para mí.
Con el tiempo, pienso sinceramente que tuve que denunciar estas situaciones, y que no lo hice por miedo.
Y esto no lo he contado nunca a nadie, cosa de la q me arrepiento enormemente.
Llegados a este punto, yo ya no quería relacionarme ni con sus amigos ni con su familia por razones más que conocidas
Èl lo único q me echaba en cara es que por mi culpa no tenía relación con sus amigos, era lo único q le importaba, eso y las apariencias.
Y bueno ahí empezó el martirio, ocultaba cosas, se iba fin de semana y no decía ni dnd ni con quien, y efectivamente está con otras..
Yo le pedi tiempo, por que en el fondo pensaba que podíamos solucionarlo y seguir, e incluso resurgir y estar bien… y terminé pidiéndole el divorcio.
Como sería y qué clase de culpa tendría, que se fue de casa sin reclamar casi nada.
De hecho lo q se llevó, prácticamente lo robó. Entro a mi casa y se llevó lo poco con lo q podía cargar.
Supongo que me equivocaría en algunas cosas durante esos 11 años, pero también digo que no me merecía nada de esas maneras, ni esos desprecios, siempre fui leal a esa persona y a esa familia.
Me fui a la ciudad , rehice mi vida, encontré un buen trabajo, pero esto es otra historia.
Gracias por llegar hasta aquí.
