Hola, foreras. Esto que os voy a contar es algo que me tiene prácticamente a punto de romper mi relación, y es algo que no me gustaría, pero antes va mi salud mental.
Os pongo en contexto: mi relación empezó de una forma un poco atropellada porque, al mes de conocernos, me quedé embarazada. Vale, sé que fue una locura, pero los dos decidimos seguir hacia adelante, irnos a vivir juntos y criar a nuestro hijo porque nos enamoramos locamente.
A día de hoy, dos años después, puedo decir que la cosa no ha salido tan mal como podría haber salido. Somos unos padres responsables, enamorados, que cuidan de su pequeño lo mejor que pueden, pero hay un pequeño problema, y es que no hemos tenido tiempo de pareja, los dos a solas, y hay cosillas que, con la crianza del niño, que ocupa todo nuestro tiempo, no me dio tiempo a ver, pero ni aunque hubiese querido.
Entre otras, está la de la división de las tareas domésticas. Él no hace apenas nada en casa; soy yo la que tiene que encargarse de la comida, la ropa, la limpieza y también de lo correspondiente al crío. Es cierto que él está mucho con el pequeño y que es de los padres más entregados que he visto, que no delega en mí absolutamente para nada, pero el problema está en que toda esa entrega que tiene para el niño hace que recaiga en mí todo el peso de la casa.
Lo he hablado con él y se excusa en que él a mí no me echa en cara que a veces pasa más tiempo con el niño que yo. Y yo no estoy diciendo eso; claro que agradezco que se ocupe de nuestro hijo cuando yo estoy más cansada, pero también me gustaría que cumpliese su parte de las tareas domésticas porque en la casa vivimos los dos.
Le he dado muchos avisos y parece que no se entera; incluso cuando le mando que haga algo y que mientras yo me quedo con el niño, parece que lo hace mal aposta para que no se lo vuelva a mandar y para aburrirme.
Estoy harta de ese tipo de comportamientos y me he llegado a plantear romper la relación para dejar de sentirme una criada. No quiero estar toda la vida con un hombre que no mueve la raspa en casa, por mucho que se encargue de nuestro hijo y por mucho que trabaje fuera del hogar, ya que yo también hago ambas cosas.
Cada vez que se lo digo, últimamente acabamos en una discusión bastante grande y no hay manera de que entienda mis necesidades. Lo cierto es que estoy bastante harta, no hay manera de llegar a un acuerdo.
Es como si yo le digo: «oye dejo de encargarme del niño aunque sea responsabilidad de los dos y a cambio hago de chacha», es diferente y evidentemente no voy a hacer algo así, pero es para que se entienda que como son tareas de la casa, parece que ya no tienen importancia.
