Hola bellas. Soy una persona un pelín retorcida y hace unos meses hablaba con mis amigos de que se están perdiendo las buenas costumbres entre ellas eso de recordar los cumpleaños de los amigos de toda la vida. Ahora como todo el mundo tiene redes sociales son las redes las que nos informan de todo como si fuésemos robots.
Así que sin decírselo a nadie decidí cambiarme la fecha de nacimiento en todas las redes y en lugar de marzo, de repente puse que nací un 31 de enero. Poco tienen que ver esas fechas ¿no? Pues ya os adelanto que mi experimento ha tenido sus frutos. Desde por la noche he empezado a recibir felicitaciones de todos mis amigos, de esos que venían a mi cumpleaños en primavera, de mis amigas del instituto, incluso de una que también cumple en marzo con la que he compartido celebración un montón de veces. Pero lo que más me ha »gustado» sin duda es que el día 31 a eso de las 9 de la mañana he recibido un whatsapp de mi madre felicitándome. MI MADRE, LA MUJER QUE ME PARIÓ A FINALES DE MARZO CUANDO YA HACÍA CALOR, ME HA FELICITADO A 31 DE ENERO PORQUE SE LO HA DICHO EL FACEBOOK.

No sé si reír, llorar, o escribir un artículo para la revista Muy Interesante sobre lo gilipollas que nos están volviendo las redes sociales. Todo lo que digan nos lo creemos, absolutamente todo. Y después nos extrañamos de que existan los terraplanistas…