Buenas tardes. Puede que muchos me juzguéis de cobarde por contar algo como esto, pero la vida es así, y me ponga como me ponga, esto no va a cambiar.
Desde hace tiempo quería irme de casa de mis padres por excesivo control y una mala relación con ellos. No es que no nos hablemos ni que nos llevemos a muerte, pero sí que necesitaba mi espacio porque están muy chapados a la antigua y a mí me asfixiaban bastante, con que he aprovechado la mínima oportunidad que me ha surgido para salir de allí.
¿Cómo lo hice? Conocí a un chico con el que congenié muy bien desde primera hora, y apenas llevando tres meses de relación me propuso irnos a vivir juntos, ya que ambos teníamos trabajos que nos permitían costearnos a medias un alquiler.
Total, que al principio estupendo, una experiencia muy buena. Sé que quizá me precipité un poco, ya que no nos conocíamos tanto, pero la ilusión, el amor y las ganas fueron muy superiores al miedo, y decidí dejarlo todo atrás lanzándome a la piscina.
Con el tiempo, fruto de la inexperiencia y de no conocer bien a la persona, empezaron los roces y los problemas en la relación. Él es bastante celoso, hasta el punto de molestarle que yo tuviera amigos varones o que saliera mucho de fiesta.
En cuanto a la convivencia, bien, pero yo trabajo por las mañanas y él por las tardes, y muchas veces, cuando llego cansada del trabajo, no está lista la comida ni tan siquiera la cama hecha porque se levanta tarde, algo que no me gusta, ya que pienso que hay que tener cierta responsabilidad, y yo siempre le espero con la cena hecha, ya que conozco sus horarios.
Son pequeñas cosillas, pero lo de los celos me molesta bastante, aunque estoy en una situación de encrucijada, ya que si yo decidiera romper con él y se fuese de casa, tendría que afrontar yo sola la cuota completa de alquiler, algo que a día de hoy no me puedo permitir, por desgracia.
No quiero volver a casa de mis padres, esta última opción no es viable para mí, pero tampoco quiero aguantar estos comportamientos o que la relación vaya en detrimento poco a poco. Yo le he sido clara y le he amenazado con dejarle si no modera sus celos o no pone más de su parte para compenetrarnos en la casa. Tenemos nuestros más y nuestros menos, pero sinceramente no creo que vaya a cambiar.
Me gustaría que fuera bien y que se solucionase, porque de lo contrario tendría una situación muy complicada. Estaría obligada a volver a casa de mis padres con el rabo entre las piernas, porque, como os imaginaréis, no les gustó mucho mi salida. Y encima se reirían de mí.
Yo le quiero, si rompiese con él al poco de empezar, lo vería como un fracaso, pero tampoco quiero aguantar por el alquiler a alguien con quien desde un principio me he precipitado.
No sé qué hacer. Sé que primero tengo que arreglar las cosas con mi pareja, pero estoy bastante asustada por lo que pueda ocurrir.
