Me crie en una familia gitana tradicional, con sus leyes y sus costumbres, pero, a diferencia de muchas gitanas cuando llegan a la pubertad yo no quise dejar los estudios y acabé estudiando magisterio.
Mis padres, aunque gitanos también y criados en otra época, entendieron que los tiempos cambian y me apoyaron con lo de los estudios. Ahora tengo que reconocer que aunque mantengo mis costumbres y mi forma de vivir, me he alejado un poco de muchas tradiciones de mi pueblo que me parecían obsoletas.
Sin embargo ahora que he conseguido trabajo y necesito alquilar un piso cerca del centro donde voy a dar clase, no me lo alquilan justo por eso, por ser gitana. Por teléfono, hablando con la inmobiliaria, todo son buenas palabras, pero, cuando me ven en directo y notan que soy gitana – porque físicamente se nota – empiezan a llegar las excusas: que si ya lo tienen alquilado, que si hay otra pareja interesada – y, casualmente, siempre acaban quedándose el piso – que si justo les acaban de hacer una oferta por más dinero o, como me dijeron unos directamente “los caseros no alquilan a inmigrantes ni a gitanos”.
Mi familia me ayuda económicamente y el dinero no sería un problema, pero el estigma de los gitanos en la sociedad está muy arraigado y es prácticamente imposible encontrar algo donde mi raza no les eche para atrás.
¿Alguien ha pasado por una situación similar? Estoy desesperada porque empiezo el curso en septiembre y me da miedo tener que renunciar al contrato por no tener un sitio donde vivir.