Hola! Vengo a contaros lo que me pasa desde hace dos años, por si a alguna le ha pasado algo similar y me puede dar algún consejo.
Toda mi vida he sido lo que se puede considerar gorda, a veces más, a veces menos, pero bueno, dentro del “sobrepeso”. Siempre hice deporte y en la carrera lo dejé, por lo que al acabarla decidí que era hora de volver a hacer algún deporte. Empecé a correr y me apunté después al gimnasio y perdí en 6 meses 30kg. Sé que puede parecer exagerado, pero me hice análisis, consulté al médico, todo bien. Tampoco dejé de comer, sólo el primer mes intenté cenar verduras, carne a la plancha y así. El caso es que eso, aunque fue algo raro (porque yo comiendo bien y haciendo deporte, no solía adelgazar) no me generó ningún problema físico, y ahora después de 2 años y medio casi mantengo el peso estable y todo bien.
PROBLEMA. Ese cambio tan brusco de peso en tan poco tiempo sí tuvo consecuencias psicológicas.
La primera fue tener que lidiar durante un año y pico con los constantes comentarios, en muchos casos, de gente que casi no conocía, del tipo: “que guapa estás”, “que bien que adelgazaste, entiéndeme, no es que estuvieras gordísima, pero bueno, así estás mucho mejor”, “pero ten cuidado eh? A ver si te vas a pasar” y un largo etc. Ahora después de este tiempo ya lo he superado y van desapareciendo, al fin.
El segundo es que en todo ese proceso yo no dejé de verme como antes. Cuando pienso en mí, pienso en mi yo de 80kg; cuando me miro al espejo me veo como siempre, como toda la vida. No me entendáis mal, no es algo que no me guste ver, ni que me cause rechazo. Tampoco me impide hacer mi vida con normalidad ni me condiciona en ningún sentido en la vida diaria.
Yo sé, porque ahora uso una XS o una S (y antes una XL), que lo q que yo veo no es mi imagen real, y he aprendido a llevarlo. Me había pasado otras veces a la inversa y pensé que al ser un cambio brusco mi mente necesitaría tiempo para adaptarse, como cuando engordas unos kg que no eres muy consciente hasta que ves que no te sirve el pantalón.
Pero lo cierto es que después de este tiempo me sigue pasando. Y de vez en cuando surgen situaciones en las que es como si se me descolocase todo. Ejemplos: que una amiga me dejé su jersey. Lo primero que pienso es «Dios, pero como me voy a poner eso si no me sirve». Cuando me dicen “tíaa, claro que te sirve” entonces a veces accedo y lo pongo. Y veo que efectivamente me sirve. Ahí viene el problema. Es como un choque entre lo que sé que es la realidad, y cómo yo me veo en mi mente. Y es cuando pienso si necesitaré ayuda.
No me pasa habitualmente con mi ropa. Se que es mi talla y me sirve. Pero sí si es la de otra persona, o, por ejemplo, yo me veo mucho más gorda que mi novio (pero mucho) y cuando me pongo su ropa es como una contradicción enorme en mi mente. Porque sé que si me sirve y me queda grande, es porque yo no me veo como soy. Me pasa igual cuando voy a una tienda y veo una camisa que me gusta pero la veo muy pequeña. Me obligo a probarla, y al ver que me sirve es como si no lo entendiese.
Intento no pensar mucho en el tema, pero de cada mes o cada varias semanas hay algo que me produce ese “choque” y me hace pensar si es algo dentro de la normalidad o realmente tengo un problema.
Igual no explique bien lo que me pasa, a mi también me cuesta un poco porque nunca me había pasado algo así.