Yo el problema que veo es que ella te pidió la contraseña para ver las series en su piso habitual y tú le dijiste que sí y se la diste. Ahora la ves conectada y te molesta que lo esté, pero ¿cómo debía ser, entonces? ¿sólo tenía permiso de ver una serie? ¿cada vez que quisiera ver un capítulo debería llamarte para pedirte permiso? Pareciera que esperas que ella te lea la mente y oye, hasta donde sé eso no se puede hacer. Netflix no es un email, y las «convenciones» de privacidad no son las mismas. Ahora, por haber accedido a algo que siempre debiste decir que no, y por no ser clara, estás en esta situación. Y no tienes muchas opciones: o lo ignoras, o hablas con ella claramente, o tratas de esquivar el problema cambiando la contraseña y rezando que nadie diga nada (o inventando una excusa: que te entró un virus, que hubo un hacker, que diste demasiadas veces la contraseña y quisiste resolverlo y «sin querer» la afectaste).