Yo personalmente pienso que una invitación es UNA INVITACIÓN. Tú invitas. No hay más. Y un regalo es UN REGALO. No se pide. Y actuó en consecuencia a eso.
Nosotros no hicimos una boda convencional y aun así se fue dinero. Muchísima gente no dio regalo y sinceramente, era lo que sabíamos que iba a pasar pero, aunque así, invitamos a quien quisimos invitar e hicimos las cosas tal como nos apetecía y buenamente pudimos hacerlas.
De otros he ido solo a dos.
Una de etiqueta dónde de regalo di 150€ aunque fueramos dos personas y, seguramente, apenas cubría el cubierto.
Y otra muchísimo mas sencillita, dónde se nos invitó a un local con picoteo del mercadona. Ahí dimos 100€ que fue lo que en ese momento podíamos, haciendo un esfuerzo.
Pues en ninguna me arrepiento de haber dado lo que pude. Ni haber dado de menos en la primera ni haber dado de más en la segunda.
Es más, te diré que con la primera el contato se ha enfriado muchísimo en contrato y sinceramente NO ME ARREPIENTO.
Porque cuándo yo me casé no pedí nada, e incluso recalqué que no eran necesarias determinadas contemplaciones. No me importaba que la gente vistiese cómo quisiera. No me importaba el regalo. Es más. Me regalaron algo que no era para nada caro, pero que a mi me gustó muchísimo, y aun siendo repetido lo guarde con muchísimo muchísimo cariño.
Luego me enteré (esto lo supe por otras personas una vez pasó lo que os contaré después) que para mi despedida de soltera no colaboro en absolutamente NADA, aun siendo algo sumamente sencillo. Por ejemplo, me hicieron un juego en el que cada una me llevó un pequeño detalle que les recordaba a nuestra relación a lo largo de los años. Una amiga me llevó un collar de gato. Otra unos patuquitos. Es decir, cosas super económicas. De su parte me pusieron un melocotón QUE TUVO QUE LLEVAR OTRA PERSONA. Es que ni eso fue capaz.
Pues bien. Un par de años después anuncio ella su matrimonio. Ya era la típica boda con todas sus pretensiones.
EXIGIO varias despedidas segun grupos que fue creando y no, no le valía una despedida cualquiera. Prefentia una despedida con muchísimas actividades, sin importar el presupuesto. Aunque así yo ni me plantee la idea de no esforzarme en hacerlo pero, las otras personas del grupo pasaban bastante, hasta que finalmente estando a poco mas de un mes de la boda no se había hecho nada. Yo insistí un montón pero es que solo un par de personas nos esforzabamos, las demás pasaban.
Pues aun tuvo la desfachatez de echarme en cara a mi que fijate tu lo mi**da de amigas que eramos, yo, que ni conocía a las otras. Y empezó con un discurso sumamente desproporcionado de que claro, que que consideración se le tenía, que estaba mejor mu*rta.
Literal. Sin media exageración. ¿Os imaginais mi angustia? Al final yo, la única mamá del grupo, teniendo un bebé muy muy pequeño, me encargué de prácticamente TODO porque su (ahora) marido me pidió que por favor lo hiciese. Y nada, las tres gatas que se molestaron en contestar si quiera nos juntamos e hicimos algo majico donde nos gastamos 80€ cada una como poco (¿os recuerdo que para mi despedida ni un melocotón pudo pagar? Pues eso)
Esta situación para mi fue muy muy estresante.
De regalo me plantee sabiendo que seguramente se esperaba mas regalo. Pero bueno. Decidi seguir mis principios y regalamos lo que buenamente pudimos. Eso. 150€.
Pasado ese tiempo aun me escribio alguna vez pero la verdad es que nos hemos distanciado muchísimo a raiz de esta experiencia. Y es que encima con el tiempo me han ido contando cosas y yo misma me he dado cuenta de otras.
Al final siento que la boda simplemente destapó su verdadera cara (diréis que tengo envidia porque su voda fuera «mejor» y no, yo no quería una boda asi por x motivos, sigo manteniendolo, y creedme que hasta que abri los ojos más tarde jamás me plantee que se habian gastado o dejado de gastar. Me daba completamente igual. Y doy muchísimomas peso a cosas tipo usar la idea del su***dio para manipular)
Yo pienso que estas situaciones simplemente sacan lo que cada uno somos así que sigo manteniendome firme en lo que empecé diciendo. Una invitación es una invitación y un regalo un regalo. Más allá de eso pedir que te paguen solo demuestra lo que realmente pretendes casandote y que noninvitas a las personas por cariño, si no por interes