Hola chicas,
Soy Julia, tengo 34 y necesito vuestra ayuda.
Hace casi año y medio conocí a un chico tinder, básicamente desde el primer momento me encantó. Fue mutuo, fluyó de maravilla.
Lo malo? Me conoció en un mal momento de mi vida, el cancer se llevaba a mi padre semana más tarde de nuestra primera cita, y mi madre falleció años atrás también por lo mismo. Él fue un gran apoyo cuando apenas llevábamos 5 semanas de relación.
Prácticamente me salvó la vida, estuvo conmigo en momentos en los que ni yo me quería. Me introdujo en su familia, y fueron días buenos. Quizás lo único bueno que tenía.
Antes de seguir, quiero que sepáis que llevaba yendo a terapia antes de eso, y que sigo yendo.
Bueno, pues después de las navidades en su casa él me dice que no ve la relación de la misma forma. Obviamente yo me desmorono.
Incluso lo entendí, quién quiere estar con alguien que está llorando casi todo el día?
Nos separamos, y retomé tinder cómo escapatoria. Confieso que siempre fui de las idealistas de tinder, ahí sólo encontraba relaciones estables.
Pero por primera vez experimentaba lo que decían mis amigas!
Un clavo no saca otro clavo, lo sé. Era una forma de pasar el tiempo y porqué no aumentar mi autoestima de forma medio artificial, haha.

Él y yo nos seguíamos viendo, y haciéndonos daño. Llegamos a desterrarnos de nuestras vidas.
Pero casualidades de Barcelona, no puedes esconderte de nadie. Un día nos reencontramos de la forma más accidental posible, casi de guion hollywoodiense!
Nos hemos visto cada vez más, y lo que parecían unas cañas sin más, acabaron siendo citas. Cenas, copas y desayunos.
Yo estoy ilusionada y con miedo a la par. A él se le ve con la ilusión del primer día, dice que no sabe lo que quiere, le agobia el futuro, maldito miedo al compromiso (de manual)..
Y la pregunta es:
Qué hago?
Quiero seguir, quiero verlo, compartir tiempo con él y porqué no, estar juntos.
Pero tengo miedo, miedo del que se vuelva a ir, de que de la noche a la mañana se vaya.
Tengo miedo de que si se lo pregunto, se si exijo una decisión se vaya otra vez.
Vuelvo a insistir:
No es inseguridad, ni dependencia, ni miedo a quedarme sola…
Cómo os he dicho, voy al psicólogo, lo mío es una elección conscientemente, libre.
Y quiero estar con él, pero también sé c cómo lo quiero.
Gracias xicas!