Mi pareja y yo cortamos la relación hace más de un mes porque estábamos muy cansados de discutir por cosas a las que no les veíamos solución. Yo mentalmente estaba muy triste y agotada, de hecho me han diagnosticado depresión. Yo no soportaba cosas de él como su inmadurez o incapacidad de defenderme ante sus amigos que han dicho auténticas barbaridades sobre mi.
Él estaba también cansado. Él estuvo durante las primeras semanas intentando que volviéramos, pero yo no estaba nada convencida. De repente él se va a la playa con sus amigos y vuelve no queriendo saber nada más de mi, dejando muy claro que no le hago bien, que se ha quitado un peso de encima y demás cosas. Al decirme eso yo me quedo destrozada y me paso días llorando. De repente un día la cosa se suaviza y me habla un día para decirme que no quiere volver pero que me desea lo mejor, otro día hablamos sobre lo que podríamos haber hecho mejor, han sido días de hablar de vez en cuando y de mentalmente estar aún más agotada, porque yo le quiero muchísimo, quiero arreglar las cosas con él, pero él no sabe lo que quiere. Dice que no quiere volver conmigo pero sus actos demuestran lo contrario.
Hace un par de días mi cabeza ya no podía más y quise hablar con él por primera vez de manera clara. Hasta entonces él se había negado a tener una conversación conmigo porque no quería estar para nada cerca de mi, supongo que por miedo a verme y sufrir. Pero hablamos, y fue muy caótico. Primero me decía muy convencido que él no quería saber nada más de mi, que yo le había hecho mucho daño, pero de repente acabamos en mi casa los dos follando mientras me decía las mismas cosas bonitas que solía decir cuando estábamos juntos. Besándonos y abrazándonos. Al terminar se le quebró mucho la voz, se le saltó alguna lagrimilla, quería llorar pero lo intentaba parar. Me dijo que me veía muy guapa, muy morbosa, que estaba triste por echar de menos cosas, que le daría mucha rabia que yo estuviera con otro tío pero que lo acabaría aceptando (le dije que estos días unos chicos habían intentado ligar conmigo y se ralló), de hecho al despedirnos nos dimos un abrazo muy grande y un beso de esos que parece que no se van a acabar. Me dijo que realmente él había estado muy mal a pesar de haberme dicho que estaba bien. Que en su viaje a la playa estuvo muy rallado, que estos días había estado muy nervioso, que su situación en casa no iba bien y quería mudarse, que necesitaba su propia casa y asumir sus propias responsabilidades. Que no podía estar conmigo porque ahora mismo tenía mucho que solucionar.

Por un lado me quedé tranquila en el sentido de que realmente me sigue queriendo y echando de menos, puesto que al principio en sus mensajes decía todo lo contrario, supongo que por autoconvencerse o intentar hacerme daño a mi. Pero todo ésto me da mucha rabia, llevo mucho tiempo estando mal, echándole de menos, realmente quiero volver con él. Pero él está hecho un lío, da una de cal y otra de arena, a veces parece que podemos tener algo y otras veces desaparece. Y yo no puedo estar así toda mi vida, de hecho hoy le he dicho que no puedo estar así, viendo como una persona dice unas cosas y hace otras completamente diferentes. Como dice que no quiere saber nada más de mi mientras mira mi perfil de twitter e instagram, como se ha quitado un peso de encima pero estamos en la cama como si fuéramos pareja, como ya le doy igual pero es verme y ponerse a llorar.
Es una persona muy inmadura, y a parte se que tiene problemas. Pero yo también los tengo, tengo depresión, mi situación laboral me está consumiendo, tengo baja autoestima y no estoy feliz con mi vida ni se cómo tomar las riendas, y aún así estoy aquí esperando a que él sea valiente y al menos me diga con claridad si realmente quiere o no estar conmigo. Porque yo creo que quiere estar conmigo, pero es más cómodo dejarme y no enfrentarse a los problemas reales.
No se qué hacer, no se si esperar, si pasar página… Realmente no quiero hacerlo, quiero estar con él, no me imagino con otra persona ni creo que encuentre a alguien que me quiera tanto. Obviamente recuerdo todas las cosas malas, que han sido muchas, pero sigo esperando una solución.