Buenos días.
Llevo casada 5 años y tenemos un niño de 3 recientemente diagnosticado con autismo.
Yo ya sabía lo que mi hijo tenía antes de que me lo dijera el neurólogo y le llevé a terapias desde bien pequeño, me dedique a formarme y a moverme por asociación y a leer mucho e informarme para poder ayudarle. Digamos que mi vida se paró y soy una mujer de 32 años pero mís prioridades cambiaron. Dejé el trabajo por el que había estudiado tanto y me fui a otro con mejor horario para conciliar y poder pasar más tiempo con mi hijo.
Mi marido sin embargo sigue haciendo su vida o eso me lo parece a mí. Nunca le he visto llorar e incluso ha llegado a negar el diagnóstico del niño. Al principio pensaba que el vivía su dolor así pero he visto cosas que me hacen pensar que estoy sola en esto. El tiene un trabajo de mañana muy bueno y lo quiere cambiar porque le ha dado por ahí aunque cambie el horario y le podamos necesitar. Se ha metido ha hacer un curso muy caro sabiendo que las terapias son carísimas y lo podría haber echo gratis.
Tiene tiempo para estudiar,jugar a videojuegos ( esto es lo que hace por la tarde) y irse todo el día los domingos al fútbol. El niño al bañarle y comer de vez en cuando tiene algún berrinche y ya se ha asumído que para eso estoy yo porque el se pone nervioso.
No se preocupa de colegio, de médicos, de terapias y todo eso lo hago yo. Yo nunca tengo tiempo de hacer nada ni dinero para mí tampoco, el todos los meses se compra algo y no gana más que yo y tenemos cuenta conjunta. Apenas juega con el niño y discutimos porque lo que hace es darle el móvil. Solo juega con el y se hace el afectado cuando están mis suegros delante que se hace el pobrecito y mi suegra me dice que le tengo que apoyar y a mí me dan los 7 males porque si supieran de verdad como es.
Yo no sé si esperar un poco a dejarle porque no sé si es mi dolor lo que me hace verlo así y yo he dejado de vivir y voy mal o es que el que va mal es el. Nunca tiene tiempo para nosotros pero si para el mismo.
