Mi perrita la adoptamos hace ya 5 años, antes de casarnos y él le puso el chip a su nombre, pero vamos que siempre fue de los dos.
A los dos años de casarnos nos hemos separado y estamos en proceso de divorcio, vamos a liquidar gananciales y parece que estábamos en todo de acuerdo, pero no quiere que yo me quede con la perrita.
Creo que es una forma de castigarme ya que soy yo la que lo ha dejado por otro, pero me parece muy injusto.

He hablado con el abogado y me dice que lo mejor es llegar a un acuerdo, porque podríamos ir a juicio pero depende del juez que me autorizaran visitas o custodia compartida. Estoy dispuesta a llegar a juicio porque estoy viendo que por la actitud de él no me la va dejar voluntariamente.
Él sabe el daño que me está haciendo, por eso creo que es su forma de castigarme por ser yo la que lo deja, la perra no digo que no le importe, pero vamos que no le importa tanto como a mí porque mi perrita me quiere mucho y lo va a pasar mal sin mi.
¿Alguien que haya pasado por un proceso parecido? ¿Merece la pena ir a juicio o tengo las de perder?