En mi familia tenemos todos sobrepeso, especialmente mi marido, pero a mí quienes más me preocupan son los niños porque tienen edades complicadas y no quiero que se metan con ellos.
Me puse seria y les dije que íbamos a hacer un plan familiar para pérdida de peso, yo me encargo de las comidas y además tenemos que salir a caminar una hora todos los días.
Al principio se negaron pero luego vieron que haciéndolo todos a la vez era más motivador. El problema es que todos son chicos y se les ve los resultados más fácilmente, por lo que yo he empezado a frustrarme y he empezado a pecar a escondidas sobre todo con chocolate. Me da rabia esforzarme tanto y que me cueste tanto perder unos gramos así que mi subconsciente me dice que para eso que me dé algún capricho.
No sé cómo recuperar la motivación inicial porque cada vez la diferencia es más grande y no quiero que ellos se terminen desmotivando si me pillan.
