Ya escribo por aquí porque no se cómo proceder… Hace 4 años terminé con una relación muy muy tóxica, de esas que te da asco hasta mirar a la otra persona a la cara… La cuestión es que yo me creía muy fuerte y que lo había superado y estaba súper mega guay… Hasta que me hablan de esta persona, me encuentro a esta persona o inclusión cuando me encuentro a alguien de su entorno. Estas cosas provocan que me venga a la cabeza tanto lo bueno como lo malo, y hay veces que mi cabeza es tan h.p que me pone a esta persona como si fuese un semi Dios y me tengo que recordar las mierdas que me hizo vivir…
Dependiendo de mi estado anímico si estoy de buenas pasa sin pena ni gloria, pero chiquis si estoy de malas…que se prepare el mundo que sufro dos tipos de ataques: -1 me pongo de mala hostia y lo pago con todo el mundo. Cosa que no entiendo porque la vida me va mejor sin ese mojón… -2 me entran ganas de hacer brujería y que le pasen un montón de cosas malas al estilo niña del exorcista… En conclusión, creo que soy muy mala persona, que necesito ayuda de un profesional porque las barbaridades que me hizo sentir ese ser me han dejado tocada. Pero una parte de mi cabeza quiere pensar que hay más gente como yo que odia a su ex y que por ese motivo no es necesario ir a un profesional.