Odio dormir con personas que no son mi pareja. Lo siento, pero no lo veo necesario. Soy de esas personas que después de acostarse con alguien en casa ajena, coge sus cosas y se va. No me gusta, ni me gustará. Creo que invadir espacios personales debería considerarse delito… jaja bueno quizás estoy exagerando.
Lo peor es que muchas veces he dado por hecho que la gente, en general, piensa igual que yo y me he topado con verdaderas garrapatas que no se sueltan ni siendo directa. Mi última experiencia me ha hecho replantearme que no estoy en un momento de tener rollo con nadie. Estoy en una etapa en la que no estoy disponible sentimentalmente y la verdad es que no me apetece sentirme presionada constantemente por personas que invaden mi espacio. O no follo más hasta que conozca a alguien que sacuda mis sentidos o solo follo en casa ajenas (yo sí sé cuándo tengo que irme).
Mi última experiencia fue horrorosa. A lo mejor la culpa es mía por no estar pasando por un buen momento, pero de verdad…¡Estoy harta!
Una amiga me presentó a una de sus amigas. Estuvimos hablando por WhatsApp un tiempo y me caía bastante bien. Después de un mes, decidimos quedar (sin mayores pretensiones por lo menos por mi parte). Se vino a mi casa por la tarde y siendo sincera, fisicamente no me gustó nada, pero no le di importancia porque parecía que ella tampoco buscaba algo más allá que una simple charla.

Pues fueron pasando las horas y todo bien, pero fue llegando la hora para que se fuera y no parecía tener muchas intenciones de irse. En un momento se levantó (yo feliz, ¡por fin!), fue hacia la puerta, se dio la vuelta y me soltó: “¿Me quedó, no? Voy a buscar mis cosas al coche”. Ya ahí no me cuadro nada. Primero, porque yo sería incapaz de hacer esa pregunta y segundo porque vivo en un estudio y sí o sí teníamos que dormir juntas. Me quedé callada (error mío) y se fue a coger sus cosas. Al parecer ella sí quería algo más y nos enrollamos (por mi parte un poco por compromiso). Lo peor es que no solo se quedó a dormir, sino que al día siguiente pretendía quedarse en mi casa todo el día. Ahí no me quedé callada y cerca de la hora de comer, me inventé que tenía cosas que hacer y se fue.
Evidentemente, se me quedó clavada la situación y le comenté al cabo de unos días que me había sentido super incómoda, que no me gustaba que fueran tan invasivos y que yo, por lo general, solo duermo con mis parejas. Supuestamente lo entendió. Digo supuestamente porque la cosa no hizo más que empeorar.
La verdad es que no estaba pasando por el mejor momento de mi vida. Venía de tener algunos problemillas y no estaba como para enfrentarme a nadie. Simplemente iba a la deriva, razón por la que “aguanté la situación”. Creo que necesitaba una amiga (mi ex arrasó con todas mis relaciones de amistad) y al final ella era lo más parecido en ese momento. También es que no me gusta hacer sentir mal a la gente y no sé cómo decirle a una persona que NO quiero que se quede a dormir en mi casa.
Lo que cuento sucedió varias veces. Nunca nos acostamos, lo evité a toda costa. Me fui alejando, evitando quedar porque sabía que quedar con ella suponía tener que aguantar que se quedara a dormir, desayunar o almorzar a pesar de que ya le había dicho que no me gustaba porque no tenía la confianza ni las ganas. Finalmente, tuve que decirle que lo que teníamos no iba a ningún lado porque yo no podía darle lo que ella quería.
Bueno, esto es solo una anécdota más, pero a lo largo de mi vida me he sentido invadida muchas veces. ¿Soy rara?¿Vosotras os quedáis a dormir, desayunar… en casa de gente que no conocéis? Es que incluso, podría pasarlo una noche de fiesta loca y que de la borrachera alguien se quedara y se fuera por la mañana, pero que alguien, sin conocerte, venga preparada con la mochila y todo me parece un poco grave.
Necesito opiniones jajaja. No sé si tengo que replantearme mi forma de ser, si debo ser más abierta u hospitalaria o yo qué sé.