Hola bell@s, pues sí, tal cual … me estoy ilusionando y me da pavor.
Después de dos años de estar sola y muy bien, cruzándome con idiotas varios (los típicos que hemos tenido y tenemos todas) y de prometerme a mi misma que se acabó, que estoy genial y que nadie va a quitarme ni un segundo de mi pensamiento, ha aparecido él, de la forma más inesperada (o no …). Es hermano de mi mejor amigo y compi de trabajo y lo conocí el sábado pasado en el bautizo de la hija de mi amigo. Ya habíamos bromeado con la idea de ser cuñados, pero era un imposible porque nos separan casi 1000 kms. así que ni se me pasaba por la cabeza más que como una coña entre nosotros.
Pero nos conocimos y todo ha cambiado. El sábado hablamos muy poco, lo justo, pero algo pasó. De la forma más tonta terminé con su teléfono y el domingo cuando él ya iba de vuelta a su casa, le escribí para decirle que me había encantado conocerlo y desde ese momento no hemos parado. Llevamos tres noches hablando un mínimo de dos horas por video llamada, contándonos de todo y conociéndonos y … me gusta. Viene en Navidades y se que nos veremos, pero mi cabeza sabe también que esto va a ser imposible y que no debo dejar que me guste más de lo que debo, pero es inevitable y sé que me la voy a pegar. Que tampoco lo conozco (ni él a mí) y que lo mismo después es un capullo como a los que estoy acostumbrada, pero … y si no? Y si la distancia al final se puede superar? Y si … y si …
En fin, que voy cuesta abajo pero con el freno de mano puesto, y no sé si arriesgarme …
Y si …?