Hola lovers!
Tengo un dilema importante y me gustaría conocer diferentes puntos de vista y recibir consejos.
Me he animado a escribir al leer las respuestas en un tema que hablaba de las novias de su ex.
Tanto mi pareja como yo tenemos hijos de anteriores relaciones.
Yo tengo la custodia compartida de mis hijos y él la tiene completa.

Cada uno vivimos en nuestra casa.
Cuando mis hijos no están conmigo, yo voy a la casa de él, donde convivo con sus hijos.
La convivencia no es fácil porque sus hijos me rechazan. Por suerte, mi trabajo, mi familia y tener mi propia casa, me ayuda a regular las emociones negativas que produce ese rechazo.
Por una parte, me pesa que mi pareja no reaccione cuando sus hijos me atacan de forma directa. Se queda callado y luego me reconoce que no sabe de dónde vienen esas críticas hacia mí, que piensa que yo he tenido un roce previo con los niños y que por eso no dice nada, que es porque no conoce los antecedentes. Antecedentes no hay, son ataques gratuitos.
Entiendo que son niños, que no es nada personal contra mí, que para ellos es dificil aceptar a una extraña en su casa… tengo paciencia y buenas palabras y les explico las cosas de forma positiva.
Por otra parte, me pesa que yo estoy haciendo el esfuerzo de estar con su familia, y él se niega a hacer planes con la mía. Porque es difícil juntar a las dos familias, porque hay muchos condicionantes, muchas responsabilidades…
Vaya, que yo «invierto» mi tiempo «libre» en él y en su familia, pero él rechaza compartir su tiempo con la mía. Digo compartir porque sus hijos están SIEMPRE con él. Que él viniera con mi familia significaría que sus hijos vinieran también. Tanto él como sus hijos son bienvenidos en nuestros planes.
Mis hijos han demostrado algo de rechazo hacia él en el pasado, pero nunca le han atacado de forma directa.
Tampoco tenemos tiempo a solas como pareja. Nuestros planes son planes infantiles o familiares. Ir los dos solos a hacer la compra ya es algo que celebrar, para que os hagáis una idea.
En ocasiones pienso que estamos en un periodo de adaptación y que los problemas se pueden solucionar.
Otros días pienso que estoy dando demasiado de mí. Tiempo, esfuerzo… y me siento incomprendida y sola.