¡Hola! En realidad he puesto este título porque no se ni cómo catalogar esto, ni se si en realidad va en este apartado pero chicas, chicos y personas que aquí os encontréis estoy en una situación un poquito extraña.
Os voy a soltar un pelín una parrafada y pido perdón por ello de antemano, pero supongo que necesito soltarlo.
La historia va tal que así: Conocí a un chico de fiesta, yendo yo como las grecas, y bueno nos liamos e intercambiamos números. Seguimos quedando con el tiempo hasta que empezamos a hacer escapadas de fin de semana, a dormir juntos, a hacer planes absolutamente de pareja y comenzando, sin pretenderlo a ser exclusivos el uno con el otro. Hasta aquí todo correcto ¿No? Bien pues llegó un día que salimos de fiesta juntos y el se puso a tontear delante mia con una chica, y a mi eso no me sentó bien pero preferí esperar al día siguiente que estuviéramos los dos frescos para poder hablar con el como una persona civilizada y normal. Pues bien, aquí llega el punto de inflexión. Él me propone una relación abierta, a lo que yo respondo que sinceramente no se si estoy preparada, pero pensando, yo que soy una temeraria de la vida y un poquito subnormal a veces dije: «Oye pues y si lo pruebas y si no es para ti pues ya verás que haces? Y en estas que yo me tiré a la piscina, me lié la manta a la cabeza y dije «Venga coño, que soy joven, a vivir experiencias». Aceptamos los dos que los límites eran que las relaciones satélite eran exclusivamente sexuales, nunca sentimentales, y que siempre seríamos honestos el uno con el otro. Pues bueno, digamos que se lo pasó y bien pasado por el arco del triunfo, y lo pillé mintiéndome y tirando del hilo… pues descubrí que evidentemente no era la primera vez, así que evidentemente lo dejé, y más que nada lo dejé porque él estaba sobre aviso de que lo que nunca perdono a una pareja son mentiras. Por lo tanto, estando sobre aviso de que aquello me dolía, y yo siendo sincera con el en todo momento, lo hizo igualmente. Pero claro una, que ademas de intrépida y subnormal es también un poquito gilipollas decidí que yo no quería vivir con rencor hacia su persona, así que, como el me hablaba algún que otro día aunque yo pasara de el, en una de estas decidí decirle que no le guardaba ningún rencor, y aunque no pudiéramos ser amigos en aquel justo momento, esperaba que todo le fuera genial y demás.
La cuestión es que un día, creyéndome yo recuperada fui a recoger algunas cosas que tenia en su casa, intentando que fuera una visita lo más breve posible porque ya sabemos todos que quien evita la tentación evita el peligro. Total que el se puso a contarme su vida y me dijo que estaba viendo a la chica con la que se había estado liando mientras estuvo conmigo (osea con la que le pillé la mentira) y que bueno, se queda allí en su casa a dormir y tal y cual. Y claro, aunque yo intenté poner la mejor cara de todas, por dentro mi autoestima se partió, y no se exactamente qué tengo que hacer en estos momentos, aparte de pasar de el como de comer mierda, evidentemente, me siento un poco perdida y no se muy bien cómo actuar conmigo misma.
Siento enormemente la parrafada en serio, no se si llegareis a leerla entera pero, supongo que necesitaba soltarlo todo.
Un saludito a Todas/os/es.