Me he abierto tiktok aunque tengo ya 38 años y encima llevo muchos años lejos de tener un peso de esos que se dicen ‘normopeso’. Sé que el 90% de los usuarios de esta aplicación son mecos quinceañeros de los que van por el mundo creyéndose que se las saben todas pero empecé como espectadora y me gusta el tema de subir trends y hacer bromas o chistes en los vídeos.
El otro día vi un trend de una chica que mostraba sus curvas orgullosa y allí que fui yo a hacer la mítica transición de pasar de vestida a en bikini. Me plantifiqué mi mejor look playero y me sentí una auténtica diva. Bueno, imaginaos lo que pasó apenas unos minutos después porque va a ser eso, pero multiplicado por mil.

De alguna manera mi vídeo empezó a viralizar y en unos minutos acumulaba visualizaciones y lógicamente también comentarios. No lo negaré, muchos eran alagando mi look y lo bien que había quedado el vídeo, pero muchos (demasiados) iban por otros derroteros.
‘Dejad de decir que esto esta bien, ese cuerpo no es sano…’
‘No es hate pero cuídate amiga esas piernas no pueden contigo.’
‘¿Qué es lo que comes para estar así?’
Para que os hagáis una idea de cómo soy físicamente, mido sobre 1.70 y peso unos 105 kilos. Claro que estoy gorda, no necesito que ningún chaval me lo venga a decir, pero de ahí a atacar como si mi vídeo les hubiera quemado las córneas hay un amplísimo camino.
Lo que más me llama la atención es que yo en ningún momento pedí opiniones sobre mi cuerpo, ni siquiera saqué el tema de si mi imagen es o no sana. Solo soy una persona haciendo un trend, como se hacen miles cada día. Pero se ve que el hecho de ser gorda me obliga a no mostrarme, porque enseñar mi cuerpo (aunque no medie palabra) es ya una apología de lo insalubre. Qué bonito todo, ¿verdad?
Mis vídeos son siempre de humor, este fue el primero en el que me decidí a mostrar un poco más mi cuerpo y visto lo visto las gordas a día de hoy todavía estamos relegadas a ser las simpáticas de turno. Nada de vernos como divas deseables, o enseñar nuestras carnes como lo podría hacer cualquier otra persona. Es muy fuerte que esto pase y ante todo que ocurra en una red social repleta de gente joven que se supone deberían ya prodigar unos principios diferentes a los que podrían tener nuestros abuelos o nuestros padres.
Se ve que no… Una pena enorme.