Muy buenas:
Os escribo porque estoy en una situación un poco complicada y, ahora mismo, necesito escuchar opiniones de fuera de mi círculo, a ver si me centro.
Muchas gracias de antemano.
Mi historia empieza cuando yo dejo a mi pareja de hace muchos años porque me enajeno con la crisis de los 30 y la idea de la boda y los domingos de paella con la suegra me acojonaron viva, así que pegué la espantada.
En el tiempo siguiente he estado muy centrada en mi carrera, en mí misma y, para qué engañarnos, en el Tinder.
Todo guay y, entonces, aparece él, lo llamaremos J. Una criatura de 21 añitos que me tira los tejos muy insistentemente a pesar de mis largas y, mira, me acaba haciendo gracia y me lo llevo a casa.
Pues la cosa es que el chaval es un amor y yo me lo paso súper bien con él. Desde el principio, de todas formas, ya le dije que yo no quería nada serio y menos con un crío al que le saco casi diez años. Él estuvo de acuerdo y, aunque nos veíamos poco porque vivimos en ciudades distintas, nuestro rollete se ha extendido bastantes meses en el tiempo.
Hace cosa de un par de meses yo me mudé a vivir sola (vivía con una amiga después de cortar con mi ex). Esto coincide cuando J justamente también se quiere mudar a mí ciudad por motivos de curro.
Empieza la historia con la típica de «te quedas unos días hasta que encuentres piso» y se va haciendo grande la bola hasta que ya mi proyecto de habitación de invitados es su cuarto y me paga medio alquiler.
Resumiendo, estoy viviendo con mi follamigo. El problema es que un compañero de piso con el que te acuestas, es prácticamente una pareja. Yo sé que no podría salir con J en serio porque es muy joven y porque yo no estoy para ponerme de novios ahora con nadie.
Además, creo que él sí está bastante pillado.
La cosa es que yo sé que debería arreglar esto por algún sitio, porque si no acabará explotando. Pero es que estoy súper bien en casa. Me lo paso genial con él, es uno de los mejores compañeros de piso que he tenido y además, sexo gratis, pero las fronteras en nuestra relación son tan difusas que ya no sé qué somos, por qué, qué quiero, qué está bien, qué está mal…
Estoy un poco confusa porque nunca había tenido una situación parecida y no me la estoy gestionando demasiado bien.
Agradezco enormemente vuestras opiniones.
Un besazo.