Estoy segura de que en tu caso, el problema no es la nariz. El problema es tu autoestima. Tú misma reconoces que no es un gran problema, ni te supone un complejo tan grande como para pasar por una cirugía. Probablemente si te operas, buscarías otra parte de tu cuerpo que no te gusta y te centrarías en eso.
A veces incluso, nos pasa que de repente un día vemos «un fallo» que al parecer se nos había pasado por alto y parece que ya no puedes dejar de verlo. Yo, cuando me pasa eso, hago una reflexión y me pregunto a mí misma si realmente mi vida cambiaría en algo si eso no estuviera así. ¿Sería más sociable? ¿Mi pareja o entorno me querrían más? ¿Mi salud mejoraría? ¿Puedo mejorarlo con algún tratamiento o algo no invasivo? Entonces la mayoría de veces me doy cuenta de que realmente no lo necesito. Porque si me pongo a quitar cada uno de mis fallos, me quito yo y pongo a Scarlett Johansson 🤣🤣🤣
Yo también tengo una buena nariz, característica de mi familia paterna (en su pueblo no me conocen y la gente sabía que soy de la familia por eso). Y nunca, jamás me lo había planteado hasta que mi «estupendo» ex novio me soltó lo de «si te operas la nariz estarías más guapa. No pega con tu cara, es muy masculina». Ajá, ok. De repente mi nariz parecía que ocupaba toda mi cara. Pero ya te digo, mi reflexión fue que nada en mi vida cambiaría si me la opero. Pues al carajo. En cambio, la próxima semana entro en quirófano para una abdominoplastia. Tengo el estómago distendido, separación de rectos y una hernia, luzco barriga de embarazada desde hace 6 años, me duele la espalda a causa de que mis músculos no sujetan y ya que lo soluciono, me hago liposucción. Eso sí cambiará mi vida. Podré volver a ponerme pantalones de mi talla que la barriga no me deja. Ya no tendré dolores. Podré volver a hacer todo tipo de ejercicio. Y oye, que si se me queda un tipín, pues que se quite la Kardashian que aquí vengo yo. ¿Y mi nariz? Aquí seguirá, aguantandome los mocos, jejejeje