Hace ya dos años que decidí ser vegana porque mi novio lo era y me parecía lo más fácil y correcto.
Al principio nadie me entendía y tuve muchísimas broncas con familiares y amigos porque decían que yo no lo hacía por principios y que les complicaba la vida a ellos en los eventos y cenas.
Peleé como una jabata para que se acostumbraran a este cambio y, aunque costó mucho esfuerzo y tiempo, finalmente se adaptaron.
Hace seis meses que mi novio y yo rompimos y, la verdad es que ahora ya no tiene sentido para mí. Me gustaría hacer un mix entre comida vegana y la normal porque echo de menos muchas cosas.
El problema es que ahora no me atrevo a decirlo… ¡Me van a matar! Después de tanta guerra… ahora volver atrás.
