Hola a todas/os.
Me gustaría escuchar opiniones externas, que quizás no seas las más adecuadas, pero sí las menos contaminadas por sentimientos o emociones de los que tenemos alrededor…
Llevo casi 3 años de relación con un chico, los inicios no fueron nada fáciles, y a día de hoy, seguimos en una situación complicada por diversos temas externos a la pareja, pero que poco a poco, parece que van saliendo adelante, no son dejar huella, ya que hay situaciones que queman a cualquira por mucho que quieras evitarlo.
La cuestión es que este chico tiene un hijo que vive en un continente diferente a donde residimos ahora mismo, y al que hace dos años que no ve por temas de fuerza mayor. Desde hace mucho tiempo, teníamos claro que en cuanto pudiésemos, el primer viaje tendría que ser a ver a su hijo (en mi caso a conocerlo), yo siempre tuve miedo a que el quisiera ir solo a ese viaje, pero era él mismo quien cuando hablaba, me incluía automáticamente en ese plan, por lo que, poco a poco fuí perdiendo ese miedo y para que engañarme, me reforzó la autoestima, me gustaba estar con alguien que contaba conmigo…
A lo que voy… desde hace unas semanas la tensión se palpa en el ambiente, todo son problemas que obligan a que ese viaje se siga alargando en el tiempo, pero según mis cálculos, no creo que más de medio año. Yo no soy madre, y por mucho que quiera ponerme en su piel, no puedo, no sé cómo debe ser el dolor que siente por estarse perdiendo muchas cosas de ese pequeño que crece sin su padre al lado. La cuestión es que la inseguridad ha vuelto a mi, y el otro día, decidí salir de dudas por si eran cosas mías y le pregunté directamente: cuando vayas a ver a tu hijo, ¿cuentas con que te acompañe?
Algo dentro de mi deseaba que su respuesta fuese un, «por supuesto, lo doy por sentado», «claro, además quisiera que te conociera», etc…
La respuesta no fue ni parecida… me soltó algo así como… «pues no sé, no me lo había planteado… pero no sé, porque yo quiero pasar todo el tiempo con mi hijo, y no me gustaría que me dijeses que te dejo de lado o cosas así…»
No fuí capaz de articular palabra, no continué con el tema y de eso hace ya como una semana.
Durante este tiempo le he dado vueltas, he intentado entenderle, entender su respuesta, sus necesidades… pero no puedo.
Me duele pensar que se vaya solo, que no me incluya en algo tan importante cuando yo lo he introducido en mi entorno al 100%, y lo que más me duele, me mata pensar que se vaya dos semanas o un mes a estar con su hijo, y por supuesto, con su ex (la madre de su hijo), aunque no se vaya a alojar en esa casa…
Para colmo, esta situación me está llevando a darle vueltas cada día más al tema, pero en silencio, provocándome ganas de no querer salir de casa, de no querer verle, sólo quiero llorar y si pudiese, esconderme para no tener que afrontar lo que viene (que dentro de mi creo que sé lo que es)…
Alguien que me pueda dar algo de luz?
Gracias.