Buenas chicas, esto va a ser un poco largo. Desde hace los 13 años tengo un grupo de amigas que hasta ahora se ha mantenido y solemos quedar todos los findes o días sueltos cuando tenemos tiempo (ya tengo 23). En general, las adoro, son muchos años ya y no siempre es fácil mantener la amistad así. Pero desde hace tiempo, siempre he tenido un poco de malestar con una de mis amigas del grupo por su manera, inconsciente diría , de ser tóxica.
Esta chica en cuestión, llamémosla «X», fue una de mis mejores amigas en la adolescencia , a eso de los 14 o 15. Éramos inseparables, nos apuntábamos de fiesta a todo y pasaba horas en su casa. Me acostumbré mucho a tenerla en mi vida, pero luego llego su novio y más tarde los estudios de la uni, y nos separamos un poco (dejamos de quedar a solas y ahora sólo nos solemos ver con las otras dos amigas). Cabe decir, que yo siempre quise seguir quedando con ella a solas, pero el novio la absorbía mucho y fui yo la que dejó de insistir y se alejó. Ahora nos llevamos bastante bien pero la relación ya no es como antes.
El problema que tengo con esta chica es su manera de comentar sobre mi cuerpo muchas veces y su falta de empatía y frialdad. A veces, pensaba que los comentarios los hacía «a malas» pero con el tiempo, he observado que creo que es una manera de ser que ha aprendido de su familia. Su madre es igual, siempre comentando sobre el cuerpo y el peso de las mujeres y un poco estilo «maruja». Muchas hemos mamado estas actitudes familiares pero gracias al feminismo y reflexionar sobre el daño que hacen estos comentarios a otras mujeres, me he conseguido deconstruir un poco más sobre esta manera de actuar.
El caso es que esta chica, no termina de entender ni ver el mal de estos comentarios cuando se los recrimino, dice que soy una exagerada y apenas se ha replanteado sobre el feminismo. Más bien, se replantea bastante poco el tema de la política y la moral , en general. Es una chica que siempre ha tenido la vida más o menos fácil. Se lleva muy bien con su familia y nunca ha sido una persona que tenga dramas emocionales o se replantee las cosas. La rayada mas hardcore que llegue a ver que sufrió fue cuando su novio no le contestaba a los whatsapp cuando éramos adolescentes.
Con esto quiero decir que, personalmente , creo que es una persona que no termina de empatizar con aquellos que puedan tener depresión, ansiedad o algún tipo de problema emocional un poco más profundo porque no ha pasado por algo así. Tampoco se replantea cosas profundas sobre la vida, sobre la persona que es o sobre quién quiere ser. Es bastante plana en ese sentido. Para que os hagáis una idea, hace poco, su hermana pequeña (sólo tiene 12 años) calló en depresión y empezó a tener anorexia. Ahora que ha empezado a ir al psicólogo, se está recuperando, pero es algo de lo que todavía le falta camino. Cuando mi amiga habla de lo que pasó con su hermana lo hace como si hablara de alguien que se está recuperando de haberse doblado el tobillo. No es que lo haga en plan «visibilizando las enfermedades mentales y normalizándolas para hacer entender que son igual de graves que una enfermedad física» sino más bien, como si no le afectara. Con un tono que pondrías a lo mejor al hablar de cuando te encontraste con la vecina Mari y te contó su vida. Ha llegado incluso a hacer bromas sobre cómo obliga a comer a su hermana pequeña y que no se la cuela con sus trucos.
A mi, esto me sorprendió y me hizo ver lo fría que era en realidad. Quiero decir, ¡su hermana sólo tiene 12 años! Y lo cuenta como si fuera banal. Quizás es su manera de enfrentarse o verbalizar a la situación y no soy nadie para juzgarlo. Pero estas actitudes frívolas y poco empáticas las he sufrido yo por su parte también.
En el pasado tuve depresión y anorexia acompañada de una disforia de cuerpo , que a día de hoy sigo arrastrando (soy de las que sale con sudadera a 40º de temperatura, nunca se baña en la piscina e incluso a veces, me hago arañazos en la zona de la barriga sin darme cuenta cuando me toco la típica grasilla de la zona abdominal). S